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miércoles, 18 de mayo de 2022

LOS TRES BANDHAS EN EL HATHA YOGA PRADIPIKA por Jayaraman Mahadevan - parte 1

 Un estudio textual basado en el comentario Jyotsnā de Brahmānanda

arte del "Jogapradipyaka"
1. Introducción

El haṭhayoga según el texto Haṭhayogapradīpikā (siglo XV) consta de cuatro miembros a) āsana b) prāṇāyāma c) mudrās y d) nādānusandhāna. Si uno observa la cantidad de versos dedicados a cada uno de estos miembros en el Haṭhayogapradīpikā, se puede notar que el capítulo sobre mudrās se discute en 130 versos, que es el más extenso. Los mudrās también son muy importantes para despertar la kuṇḍalinī y permitir que prāṇa fluya hacia el suṣumnā, que es central en la práctica de haṭha. Incluso entre los diez mudrās, tres bandhas son prácticas muy importantes. Han sido discutidos dos veces en el texto - una vez en el segundo capítulo, justo antes del comienzo de los ocho kumbhakas y por segunda vez los tres bandhas son discutidos en el tercer capítulo como parte de los diez mudrās.

El Jyotsnā, un comentario sobre el Haṭhayogapradīpikā de Brahmananda, es un trabajo muy sistemático y elaborado en saṃskṛta. Aunque este comentario es muy valioso, rara vez se nota la penetración en el comentario. También ha aparecido una traducción al inglés de este comentario (Kausthub Desikarchar 2016). Incluso cuando existen tales traducciones, las enseñanzas del comentario aún deben encontrar su camino hacia la tradición de enseñanza del Yoga en los tiempos actuales, ya que la tradición de enseñanza de los textos de saṃskṛta sobre Yoga es rara. Por lo tanto, este documento hace un intento de resaltar las ideas prácticas y los puntos de vista auténticos que el texto y su comentario ofrecen sobre los tres bandhas. Cabe señalar que para este artículo se ha utilizado la edición del texto y el comentario de la Biblioteca de Adyar (Raja, Kunjunni,k, Ed. (2000)).

2. Bandhas– Rol y beneficios

Antes de entrar en la técnica de la práctica de bandhas, que es de importancia central para este documento, se discuten inicialmente el papel y los beneficios de los bandhas. Es bastante natural que solo el conocimiento del papel y los beneficios de la práctica animen a los practicantes a emprender la práctica.

Esta sección se puede ver en dos partes.

1. Rol: El texto mismo da un papel importante (en el segundo capítulo) a los tres bandhas en la práctica de prāṇāyāma. Y en el tercer capítulo del texto también se menciona el papel de los bandhas en despertar a kuṇḍalī y hacer fluir el prāṇa en suṣumnā.

2. Beneficios: En el tercer capítulo, los beneficios de cada uno de los bandhas se discuten por separado.

2.1 Papel de los tres Bandhas en Prāṇāyāma y el despertar de Kuṇḍalī

Los prāṇāyāmas se llaman kumbhakas en el Haṭhayogapradīpikā ya que el componente kumbhaka es muy importante en la práctica de prāṇāyāma. Y la forma correcta de practicar kumbhakas es practicarlos con los tres bandhas. Una parte relevante del Verso 2.18 menciona lo siguiente sobre la práctica de bandhas en el contexto de prāṇāyāma:

yuktaṃ yuktañca badhnīyād

Uno tiene que atar apropiadamente la respiración interior.

El yukta-tva /adecuación en el contexto de kumbhaka se ha explicado en el comentario de Jyotsnā de la siguiente manera: yuktaṃ yuktaṃ ca jālandharabandhadiyuktaṃ badhnīyāt kumbhayet, la práctica adecuada de kumbhaka (retener la respiración interna) se refiere a su práctica con los bandhas como jālandhara.

Además, en el tercer capítulo (HYP 3.5) se ha afirmado que la práctica de los mudrās, que incluye los tres bandhas, es importante para despertar la kuṇḍalī:

tasmāt sarvaprayatnena prabodhayitumīśvaram                                                          brahmadvāramukhe suptāṃ mudrābhyāsaṃ samācaret                                                                          

Por lo tanto, con todos los esfuerzos para despertar al todopoderoso (kuṇḍalī) dormido en la boca de brahmarandhra, uno debe practicar los mudrās.

Específicamente, se puede ver que los bandhas se practican para hacer que el prāṇa fluya hacia el suṣumnā (después de despertar a kuṇḍalī):

mūlasthānaṃ samākuñcya uḍḍiyānaṃ tu kārayet                                                                                  iḍāṃ ca pingalāṃ baddhvā vāhayet paścime pathi

Constriñendo la región base, uno debe hacer uḍḍiyāna y bloqueando iḍā y piṅgalā uno debe hacer que (prāṇa) fluya en suṣumnā. 

2.2 Beneficios de tres Bandhas

Más adelante en el capítulo de Mudrās, se han presentado los variados beneficios de cada uno de los Bandhas. Los beneficios se recopilan a continuación:

2.2.1 Uḍḍiyāna Bandha

Los beneficios de Uḍḍiyāna Bandha se distribuyen en cuatro versos (57-60) en el tercer capítulo de Haṭhayogapradīpikā. Las porciones de los versículos que presentan los beneficios se recopilan y presentan a continuación:

I. mṛtyumātaṅgakesarī (3.57) & (3.59) mṛtyuṃ jayatyeva na saṃśayaḥ – Este Bandha es como un león (que mata) al elefante llamado muerte y vence a la muerte. No hay duda de esto.

II. vṛddho'pi taruṇāyate (3.58) – Incluso los ancianos se vuelven jóvenes.

III. muktiḥ svābhāvikī bhavet (3.60) – La liberación se logra naturalmente.

2.2.2 Mulabandha

Todos los beneficios de Mūlabandha se encuentran en un solo verso (3.65). Se presentan a continuación:

I. apānaprāṇayoraikyam – Unión de Apāna y Prāṇa.

II. kṣayo mūtrapurīṣayoḥ - Agotamiento de la orina y materia fecal (dañina acumulada).

III. yuvā bhavati vṛddho'pi - Una persona anciana también se vuelve joven.

Es interesante notar que en el contexto de la descripción de Mūlabandha también se discute el despertar de Kuṇḍalinī.

Además, los indicadores de la práctica correcta y la práctica incorrecta de Mūlabandha también se mencionan en el comentario del versículo 2.46. El comentario jyotsnā dice:

yadi mūlabandhe kṛte dhātukṣayo viṣṭambho'gnimāndyaṃ nādamāndyaṃ guṭikāsamūhākāram ajasyeva purīṣaṃ syāt tadā mūlabandhaḥ samyak na jñātaḥ iti bodhyam. yadi tu dhātupuṣṭiḥ samyak malaśuddhiḥ agnidīptiḥ samyak nādābhivyaktiśca syāt tadā jñeyaṃ mūlabandhaḥ samyak jñata iti

El comentarista afirma: si los dhātus (bloques de construcción básicos - rasa, rakta, māṃsa, medas, majjā, asthi, śukra) del cuerpo se deterioran, estreñimiento, embotamiento en agni (metabolismo bajo) y embotamiento de Nāda (la voz y también el sonido yogico interno) y la materia fecal se asemeja a las heces de una cabra, en forma de pequeñas bolas - entonces uno debe entender que la práctica de Mūlabandha es impropia. Por otro lado, si los dhātus se nutren, las impurezas (heces) del cuerpo se limpian bien, el agni brilla intensamente (mejor metabolismo) y Nāda se manifiesta bien, entonces se debe entender que Mūlabandha se está haciendo correctamente.

2.2.3 Jālandhara Bandha

Los beneficios de Jālandhara bandha se presentan en tres versos en el tercer capítulo (70-72):

I. jarāmṛtyuvināśakaḥ (HYP 3.70) - (esta práctica ayuda) a superar el envejecimiento y la muerte.

II. kaṇṭhadukhaughanāśanaḥ (HYP 3.71)- (esta práctica) destruye multitud de sufrimientos en la región de la garganta.

III. na pīyūṣaṃ patatyagnau na ca vāyuḥ prakupyati – (HYP 3.72) (por esto) el néctar no cae en el fuego y el aire no se vicia.

2.24 Beneficios de la práctica de los tres Bandhas practicados juntos

Los beneficios de las tres prácticas cuando se realizan juntas, como parte de Prāṇāyāma, se describen en el segundo capítulo de Haṭhayogapradīpikā. Los beneficios son los siguientes (HYP 2.47):

yogī jarā vimuktaḥ san ṣoḍaśābdavayā bhavet

Un yogui se libera del envejecimiento y se vuelve (como si) tuviera dieciséis años. 

Para resumir el apartado de los beneficios de los Bandhas, desde una perspectiva terapéutica, se pudo observar que Mūlabandha y Jālandhara bandha sirven para tratar problemas en la región excretora y también en la región de la garganta. No se menciona tal resultado de eliminación de enfermedades para Uḍḍiyāna Bandha. Uḍḍiyāna Bandha, según este texto, ayuda a superar el envejecimiento y la muerte.


- Fuente: artículo original publicado por Jayaraman Mahadevan. Traducido al español por el autor de este blog.

lunes, 7 de febrero de 2022

PRANA MÁS ALLÁ DE LA RESPIRACIÓN Y VIDA MÁS ALLÁ DE LA MUERTE por Dr David Frawley

El prana no es la respiración, aunque está íntimamente relacionado con ella a nivel físico. Muchas personas definen prana como la respiración o lo llaman respiración. Esto puede ayudarnos a abordar el vasto tema del prana, pero puede resultar engañoso si lo tomamos literalmente.

En este artículo examinaremos qué es el prana en diferentes niveles, su conexión con la respiración y su energía detrás y más allá de la respiración, incluidas varias prácticas de pranayama. Las prácticas de respiración de Pranayama pueden ayudarnos a conectarnos con el prana no solo externamente sino también internamente, incluso llevándonos al prana superior del estado sin aliento.

Prana, en términos generales, es nuestra energía vital que opera el cuerpo y la mente y tiene aspectos no solo físicos sino también mentales y espirituales. Así que aquí llamaremos prana a nuestra energía vital o de vida, con la salvedad de que es la energía de vida más amplia en el mundo de la naturaleza, y específicamente nuestra propia energía de vida como criaturas individuales, que se extiende hasta el alma que reencarna.

arte de Sundaram Rajam


EL PRANA Y LA RESPIRACIÓN

Primero, examinemos el papel de la respiración en relación con el prana. La respiración sirve para mantener el prana o nuestra fuerza vital en el cuerpo y lo alimenta. Esto es muy parecido a cómo la comida es necesaria para desarrollar y alimentar los tejidos del cuerpo. La respiración es la función principal del prana para sustentar nuestra vida física.

El prana deriva de varias fuentes externas comenzando con el aire tomado por los pulmones, el movimiento de la respiración. Esta acción de respirar es la principal y más inmediata función vital que tenemos. Si una persona no puede respirar, la vida no puede sostenerse por mucho tiempo después.

Tomamos energía vital pránica de nuestras diversas aberturas u orificios en la cabeza. Estos incluyen los ojos, los oídos, las fosas nasales y la boca. El aire se toma a través de las fosas nasales, las sensaciones a través de los ojos y los oídos, los alimentos y bebidas y el aire a través de la boca.

La mente también está conectada a estos sentidos y trae la energía vital de las palabras, las emociones y los pensamientos, lo que incluye el contacto humano a nivel mental. La respiración también energiza los sentidos y la mente y promueve la digestión. También tomamos la energía vital de la piel y el sentido del tacto que recorre todo el cuerpo. La respiración es sólo una parte de esto, aunque central en su función.


PRANA Y AGNI

El cuerpo humano está construido alrededor del fuego digestivo o Jatharagni en la región del ombligo que extrae el prana de los alimentos y bebidas. Este es un tipo de fuego material que digiere los elementos tierra y agua. Hay un segundo fuego gaseoso o pránico en la región de los pulmones y el corazón que digiere el prana del aire que respiramos. Esto se llama Pranagni o el Agni de Prana.

Ese prana tan nutrido por nuestros aportes pránicos externos, y nuestra digestión de ellos, dirige todas nuestras actividades vitales, incluso a través de los otros cuatro pranas, Udana y Apana, movimiento ascendente y descendente de energía vital, Samana y Vyana, movimiento de contracción y expansión de energía vital.

Sin embargo, las fuentes pránicas físicas externas sostienen un prana interno más profundo o energía vital, cuyo origen último no es físico, sino nuestro propio Atman o Ser interno, la conciencia Divina inmortal en el centro de nuestro ser. Tenemos un núcleo pránico espiritual interno que apoya los procesos corporales de respirar, comer, sentir y pensar a nivel físico.

Este núcleo pránico interno o llama, como una luz piloto en una estufa de gas, perdura durante el sueño profundo y pasa a otro cuerpo después de la muerte. Apoya todas las actividades vitales de la respiración, la digestión, la circulación, la acción sensorial y motora y la de la mente. Este prana interior está más allá de la respiración, aunque retenido en el cuerpo por la respiración.


IMPORTANCIA DEL PRANAYAMA

Nutrir este prana interno es la esencia de todas nuestras ingestas pránicas, pero también se puede construir de manera más directa y poderosa a nivel interno a través de la práctica de Pranayama y la respiración yóguica que es parte de ella.

El propósito de Pranayama no es simplemente ejercitar los pulmones o traer más oxígeno, que es solo su fase inicial. Es para calmar y profundizar nuestro prana y vincular nuestro prana exterior, que está íntimamente conectado con la respiración, con nuestro prana interior, que es en definitiva la energía de nuestra conciencia más profunda, nuestro espíritu interior o Atman.

A medida que calmamos y profundizamos la respiración a través de Pranayama, desarrollamos nuestra conexión con nuestro prana interior y nuestro espíritu. El yoga nos enseña aún más cómo equilibrar y unificar nuestras energías pránicas, que generalmente están dispersas por varias corrientes de pensamiento, emoción y sensación, y reunirlas para una mayor fuerza pránica conectada a una conciencia superior.


PRANA UNITARIO MÁS ALLÁ DEL NACIMIENTO Y LA MUERTE

El pranayama yóguico trabaja para equilibrar los pranas dentro de nosotros. Esto comienza con la respiración de las fosas nasales alternas para equilibrar los flujos pránicos de Ida y Pingala Nadi, que tienen energías lunares y solares. Se extiende para equilibrar Udana y Apana como pranas ascendentes y descendentes, y Samana y Vyana como flujos de energía que se contraen y expanden (como la circulación de la sangre o la contracción y expansión de los músculos).

Este equilibrio y concentración de prana nos conecta de nuevo con nuestro prana interior en el nivel de la conciencia. Este prana unitario es el que permite que la Kundalini Shakti despierte y ascienda a través del Sushumna. Mientras nuestro prana esté dividido, disperso y atrapado en corrientes dualistas, no puede haber un verdadero despertar de Kundalini o apertura de los chakras en sus niveles superiores. El prana Unitario es la base del Yoga Shakti en general.

Este prana unitario a su vez está conectado a la mente unitaria o Conciencia unitaria. Ambos van juntos. Solo si nuestra energía vital y nuestra fuerza de voluntad están unificadas y enfocadas podemos acceder a una conciencia superior. Sin embargo, solo si nuestra mente y conciencia están unificadas y enfocadas podemos acceder a un prana superior más allá de la respiración.

El estado sin aliento o samadhi (kevala kumbhaka) no es solo un estado de no respiración. Es un estado de unidad de prana y mente. En este estado unificado, nuestra autoconciencia más profunda es capaz de presenciar tanto la respiración como nuestros pensamientos desde un punto de vista de desapego, ya no identificado con ellos. Esto elimina nuestro apego pránico al cuerpo y la mente, y todas las fuentes externas de prana, y vuelve a conectar nuestro prana con el Ser interior. Entonces, ya sea que la respiración externa continúe, permanecemos internamente en un estado de conciencia que ya no está definido por la respiración o por los procesos de nacimiento y muerte.

Este prana interior detrás de la respiración nos lleva más allá de la muerte. Podemos entrar en él en el momento de la muerte y continuar nuestra conciencia hasta otro nacimiento o más allá del nacimiento y la muerte por completo. No pienses que tu vida está limitada al cuerpo físico o que tu conciencia está limitada a esta mente física. Eres el Atman inmortal y omnipresente, el Ser de todo.

Estos son secretos yóguicos especiales que solo pueden enseñarse a aquellos que tienen la capacidad y preparación para ello. Requieren una sadhana a largo plazo en la que desarrollamos poderes más profundos de prana y mente, Yoga y Ayurveda, Hatha Yoga y Raja Yoga. No es simplemente una cuestión de técnicas, sino de desarrollar nuestra energía vital como la expresión del Ser inmortal, que también es el prana inmortal.


Fuente: artículo original del Dr David Frawley (Pandit Vamadeva Shastri), publicado por el American Intitute For Vedic Studies.  

jueves, 18 de noviembre de 2021

LA CONECCIÓN UPANISHÁDICA CON LA NEUROCIENCIA por Pandit Vamadeva Shastri

Los sabios de las Upanishads hace miles de años entendieron los secretos de la neurociencia, pero yendo más allá del cuerpo físico a niveles superiores de conciencia, trascendiendo finalmente el universo manifiesto.

Las Deidades Védicas (Devatas) se pueden definir en relación con las funciones mentales, sensoriales, pránicas y motoras que pueden correlacionarse fácilmente con el funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso. Por ejemplo, Agni o fuego es el habla, Vayu o aire es el Prana, Surya o el Sol es la percepción, el espacio o las direcciones es la audición, y la Luna (Soma) es la mente en su naturaleza contemplativa. Estos también son los sacerdotes y poderes del sacrificio védico o Yajña, cuyo sacrificio interior es la práctica del Yoga.

Al trabajar con estos Devatas védicos, podemos desarrollar métodos y prácticas para activar los diferentes aspectos del cerebro, los sentidos externos y pranas, y los sentidos internos y pranas, para el bienestar individual. Al conectar a los Dioses o Devas internos con los externos, podemos promover su manifestación en el mundo exterior.

arte de Arumuga Manivelu


Aitareya Upanishad - Visión Upanishadica de la Evolución

La Aitareya Upanishad, que es la principal Upanishad del Rigveda, tiene enseñanzas profundas que pueden interpretarse en relación con el cerebro, la neurociencia y la evolución natural.

La Aitareya Upanishad (I.1) describe el universo como una manifestación del Ser (Atman) a través de su poder de visión. Esto significa que todo lo manifestado es una forma del Ser o autoconciencia.

Luego describe la creación de los mundos (lokas) como cinco, las aguas celestiales, el cielo, la atmósfera, la tierra y las aguas debajo de la tierra. Las aguas simbolizan las ondas vibratorias del espacio de conciencia en el que se sostienen todos los mundos.

Luego describe a los guardianes de los mundos comenzando con Purusha, lo que indica que todo el universo tiene la forma del ser humano o del cuerpo humano y existe en el cerebro. Los otros guardianes del mundo (loka palas) consisten en Agni, de la boca y el habla del Purusha; Vayu de la nariz y el Prana del Purusha; el Sol de los ojos y la visión del Purusha; las direcciones del espacio de los oídos y la audición del Purusha; plantas y árboles de la piel y los cabellos del Purusha; la Luna de la mente y el corazón del Purusha; la muerte del ombligo y Apana Vayu del Purusha; y las aguas del órgano sexual y la semilla del Purusha.

Los Devatas así creados fueron arrojados al gran océano del universo (I 2), donde fueron atacados por el hambre y la sed. Le pidieron al Purusha que creara una morada o encarnación para ellos donde pudieran comer y estar satisfechos (manifestarse plenamente).

Aquí es donde tenemos un correlato interesante con la teoría moderna de la evolución. Primero, el Ser les trajo a los Devas una vaca (gam), pero la encontraron insuficiente para que pudieran entrar por completo. En segundo lugar, les trajo un caballo (ashva), pero también lo encontraron insuficiente. Por último, les trajo un ser humano (Purusha) y lo encontraron suficiente o bien hecho (sukrita). Esto implica que el ser humano ha sido llevado a la evolución por el Purusha universal para su propia manifestación.

Luego, cada uno de los Devatas entró en el ser humano como sus respectivas facultades: Agni como el habla y la boca; Vayu como el Prana y las fosas nasales; Surya como la percepción y los ojos; las direcciones del espacio y la audición y los oídos; las plantas y árboles como la piel y el cabello; la Luna como el corazón y la mente; la muerte como la Apana y el ombligo; y las aguas como semilla y órgano sexual.

La implicación aquí es que solo el ser humano tiene un sistema nervioso suficientemente desarrollado para que los poderes Divinos entren por completo. Aquí podemos encontrar una metáfora de la evolución natural, pero también una cuestión de evolución desde el cerebro de los mamíferos (vaca y caballo), en el que los Devas intentaron entrar y el cerebro humano (Purusha) donde pudieron entrar por completo.


Cómo Entra la Conciencia en el Cuerpo

“El Ser pensó (o visualizó), ¿Cómo puede existir esto sin mí? Él Pensó: ¿Por qué medios puedo entrar yo mismo en esta creación? Si lo que se habla es por el habla, si lo que se respira es por Prana, si lo que se ve es por el ojo, si lo que es el corazón es por el oído, si lo que se toca es por la piel, si lo que se piensa es por el mente, si lo que es eliminado es por el apana, y si lo que es procreado es por el órgano sexual, entonces ¿Quién soy yo (Ko'ham)? "

“El Atman entonces por la apertura de la fontenela (el punto en la parte superior de la cabeza o cerebro, siman), por esa puerta entró en el cuerpo. Eso se llama por el nombre de soporte (Vidriti), esa puerta se llama la dichosa. Los suyos son tres estados y tres sueños. El estado de vigilia es uno,  estado de sueño es otro, y el estado de sueño profundo es otro. Al nacer percibió a estos seres y dijo ¿Qué más podría yo decir? Vio a este Purusha como el Brahman infinito, y dijo he visto eso".

El Ser entró en el cuerpo humano junto con las facultades inherentes a la mente cósmica. El Sí mismo entró a través del punto en la parte superior de la cabeza (también adhipati marma, que es el punto del sonido). Este Sí mismo aquí se llama Indra, que se identifica con el Vidente. Indra es la más importante de las deidades védicas como poder de percepción. Los sentidos se llaman Indriyas o poderes de Indra.

Los órganos de los sentidos existen en la mente cósmica y la evolución ayuda en su manifestación. No los produce directamente. La evolución natural es un desarrollo de los poderes del Purusha universal a nivel individual.

El ser cósmico o Purusha evoluciona al ser humano individual o Purusha para que pueda volverse consciente y consciente de sí mismo dentro de su propia creación, trayendo al cuerpo la conciencia que tiene a nivel cósmico. La conciencia universal hace evolucionar al ser humano para que se vuelva plenamente consciente de sí mismo. Este es el verdadero objetivo de la evolución humana, que es una evolución de la conciencia. Nosotros, como seres humanos, estamos destinados a facilitar que el universo tome conciencia de sí mismo, lo que requiere el pleno desarrollo del cerebro.


Un Examen de las Funciones de la Mente

“¿Quién es el Sí mismo que adoramos, cuál es el Sí mismo a través del cual se ve, a través del cual se escucha, a través del cual se huelen fragancias, a través del cual se articula el habla, a través del cual se saborea lo que es dulce o no dulce?

Él es lo que es el corazón, la mente, la conciencia, la guía, la inteligencia, la previsión, la sabiduría, la percepción, la firmeza, el pensamiento, la velocidad, la memoria, la intención, la voluntad, el espíritu, el amor y la maestría. Todos estos son nombres de la inteligencia (o percepción, prajña).

Él es Brahma, Indra, Prajapati, todos los Devas, los cinco grandes elementos, tierra, aire, espacio, agua, fuego; él es todos estos seres ya sea que surjan de semillas, huevos, úteros, sudor o humedad; el caballo, la vaca, el ser humano, el elefante, todo lo que se mueve, vuela o está quieto; todo eso está guiado por la inteligencia, está respaldado por la inteligencia, el mundo tiene la inteligencia como guía, tiene el apoyo de la inteligencia, la inteligencia es Brahman (Prajñanam Brahma)".

La inteligencia es la fuerza que guía detrás de toda la vida, pero es una inteligencia natural que trabaja a través de la naturaleza, desde dentro de la naturaleza, no desde fuera. Es la base tanto de la evolución cósmica o la manifestación de los mundos o diferentes lokas, como también de la evolución individual, o la evolución de las criaturas y sus respectivos cuerpos y cerebros.

En el Aitareya Aranyaka, un texto relacionado, se dice que el alma (jiva) existe en las plantas como su jugo (rasa) y en los animales como la mente (chitta), pero en los seres humanos adquiere el poder de la inteligencia, Prajña o Buddhi. Esta inteligencia, a su vez, está correlacionada con la columna vertebral y las letras del alfabeto y el sonido primordial y Om.

El Aranyaka tiene varias correlaciones interesantes, quizás la más notable de las cuales son los sonidos S y H con Prana (y la columna vertebral en su conjunto), consonantes con los huesos, vocales con los nervios y semivocales con los músculos. La conexión de las vocales y el sistema nervioso y el elemento cerebral o etéreo también ocurre en otros contextos. Los sonidos S y H como Hamsa, So'ham y Prana también son comunes. Prana no es simplemente la respiración, sino la energía que recorre el cerebro y el sistema nervioso.

El Mahabharata afirma que el alma existe en las plantas, pero que en las plantas los órganos de los sentidos funcionan de manera general y no se diferencian en órganos específicos.


Parte Superior del Cráneo, Corazón y Paladar Blando de la Boca

El Taittiriya Upanishad I.13-14 tiene una enseñanza importante a este respecto:

“Él es ese espacio dentro del corazón, en el es el Purusha cuya naturaleza es la mente (Manomaya Purusha), que es inmortal y dorado. Dentro del paladar, que cuelga como el pecho, ese es el útero de Indra (Indra yoni). Donde la punta del cabello se abre, habiendo abierto la parte superior del cráneo, él habita como Agni en la Tierra, como Vayu en la Atmósfera, como el Sol en el Cielo, como el Vasto en Brahman.

Alcanza el autogobierno. Alcanza el señorío de la mente, el señorío del habla, el señorío de la vista, el señorío del oído, el señorío de la inteligencia. El espacio es el cuerpo de Brahman, su naturaleza es la verdad, su disfrute es Prana, su bienaventuranza es la mente. Abunda en paz y es inmortal".

El Ser entra a través del punto en la parte superior de la cabeza, pero luego se conecta al paladar blando de la boca, donde puede manifestarse a través del cerebro, los sentidos y el Prana. El paladar blando es un importante punto de control para la mente y los sentidos, opuesto al tercer ojo y de similar poder. Generalmente, el Ser habita en el ojo derecho al despertar, en la garganta en el sueño y en el corazón en el sueño profundo (el pequeño espacio dentro del corazón, dahara akasha).

Tenga en cuenta que Ganapati Muni, el principal discípulo de Ramana Maharshi, experimentó el Kapala Bheda o la rotura y apertura del cráneo mientras estaba vivo. Esto sugiere un nuevo desarrollo evolutivo posible para el cerebro, como se refleja en muchas experiencias yóguicas.

Esto es solo una introducción a la visión védica de la conciencia.


- Fuente: nota del Dr Davisd Frawley (Pandit Vamadeva Shastri), publicada por el "American Institute of Vedic Studies". Traducida al español por autor de este blog.

jueves, 26 de agosto de 2021

PROCEDIMIENTOS ESPECÍFICOS DEL YOGA PARA FORTALECER LA SALUD por Srivatsa Ramaswami

Srivatsa Ramaswami
Si bien se considera que el ejercicio y el yoga ayudan a mantener una buena salud general, el yoga está diseñado o fue desarrollado para ser más directo y ayudar a mantener la salud de los sistemas individuales del cuerpo humano. Si bien los regímenes de ejercicio generalizados son buenos para mantener la salud, solo el yoga tiene las herramientas para acceder específicamente y fortalecer diferentes subsistemas vitales como el respiratorio, circulatorio, reproductivo y digestivo, sistemas urinario y excretor. Caminar, correr, entrenar en el gimnasio y otras actividades deportivas también fortalecen indirectamente los órganos y sistemas vitales, pero los yogis han ideado herramientas únicas para ser más específicos. Por ejemplo, existen algunos procedimientos yóguicos innovadores que son especialmente útiles para el corazón y el sistema circulatorio (hrudaya kosa, rakta sanchara).

YOGA PARA EL CORAZÓN

Los procedimientos yóguicos son únicos. Es lógico practicar algunos de los procedimientos para mantener la salud de un corazón normal durante mucho tiempo.

Kapalabhati hecho con regularidad ayuda a masajear suavemente el corazón y así mejorar el suministro de sangre a los músculos del corazón.

Lo mismo ocurre con el uddiyana bandha profundo (contracción del abdomen), después de una exhalación más completa y en bahya kumbhaka (retención a pulmón vacío).

Se dice que Sarvangasana (postura de la vela) estimula el sistema vagal y, por lo tanto, ayuda a reducir la frecuencia cardíaca rajásica.

Sarvangasana también ayuda a lograr la integridad posicional del corazón.

La inhalación profunda seguida de un antah kumbhaka (retención a pulmón lleno) ayuda a mejorar el retorno venoso de sangre al corazón y, por lo tanto, podría reducir la tensión en el corazón.

Practicar vinyasas (movimientos) en diferentes asanas (posturas) ayudaría a extraer nuestra sangre usada del sistema y la respiración que lo acompaña, un sello distintivo del sistema vinyasa krama, también ayudaría al retorno de la sangre al corazón a través del sistema venoso.

Además, una estancia decente en antah kumbhaka ayudaría a mejorar el intercambio de gases entre los sacos de aire de los pulmones y los delgados vasos sanguíneos que atraviesan los pulmones.

Se cree que Nadishodhana ayuda a conducir el óxido nítrico a los pulmones, lo que ayudaría a que los músculos que rodean los vasos sanguíneos se relajen y faciliten un mejor flujo sanguíneo.

Surya namaskara (saludo al sol) realizado con o sin el mantra en cualquier momento durante el amanecer y el atardecer, se puede recurrir al canto del gayatri y otros mantras surya como el siguiente: hrudrogama mamasurya harimananca nasaya.

YOGA PARA EL SISTEMA RESPIRATORIO

Los yogis de antaño habían realizado una investigación considerable sobre la fuerza vital (prana) y el sistema respiratorio. Han desarrollado varias técnicas de respiración para mantener la salud de un par de pulmones normales:

Kapalabhati, que simula / se asemeja a un estornudo voluntario, ayuda a limpiar todo el sistema respiratorio: los pulmones, el área bronquial y el tracto respiratorio superior. La práctica regular de Kapalabhati ayudaría a superar los estornudos frecuentes y múltiples o la fiebre del heno. Estornudar está mal visto en estos tiempos de pandemia.

La inhalación suave y prolongada y el antah kumbhaka ayudan a mantener la elasticidad de los sacos de aire en los pulmones.

Bhastrika pranayama, que se asemeja a la tos seca, ayudará a limpiar los pulmones de forma regular y quizás ayude a reducir la tos seca improductiva.

Y luego la respiración Ujjayi. Nadie respira así excepto el yogi. ¿Cuál es la razón por la que el yogi usó este tipo de respiración? Cuando se realiza en Jalandarabandha seguro, ayuda a contraer los músculos alrededor de las cuerdas vocales e incluso alrededor de los bronquios. Se especula que esta respiración ujjayi con la ayuda de jalandharabandha simula la respiración asmática y, como tal, podría ser útil para reducir la gravedad y la frecuencia de los ataques de asma y, con el tiempo, uno puede liberarse de ella. Se dice que fortalece el sistema nervioso simpático y ayuda a relajar los tubos bronquiales apretados y constreñidos de un asmático.

Luego, sirsasana (postura sobre la cabeza) ayuda a secretar un poquito más de hormonas de la glándula pituitaria que estimula la adrenalina que a su vez ayuda a dilatar los bronquios de un asmático a través del simpático.

YOGA PARA EL SISTEMA DIGESTIVO

Nuevamente, Kapalabhati ayuda a estimular el estómago y el sistema digestivo.

Uddiyana bandha asistido por mula bandha (contracción del suelo pélvico), en inclinaciones hacia adelante sentado en bahya kumbhaka, después de una recaka (espiración) completa masajeará suavemente los tejidos y órganos abdominales. Las asanas pueden ser balasana (postura del niño), paschimotanasana (postura de la pinza), yoga mudra en padmasana.

El uso juicioso de asanas asimétricas como marichyasana, ardha o preferiblemente purna matsyendrasana ayudaría a estimular el lado del hígado y el lado del páncreas.

YOGA PARA LOS SISTEMAS REPRODUCTOR Y EXCRETOR

El área pélvica se considera un área propensa a las enfermedades y podría ser el caldo de cultivo de muchas enfermedades. Los órganos excretores, los intestinos y la vejiga se encuentran en esa zona. Además, el útero y también la próstata, que también pueden considerarse órganos excretores, se encuentran en esta región y son propensos a la congestión.

Por lo tanto, los ejercicios yóguicos de la región pélvica encabezados por mula bandha y hábilmente mejorados por uddiyana bandha nuevamente después de una larga recaka completa y bahya kumbhaka podrían mejorar enormemente la vascularización y la eficiencia de estos órganos pélvicos. Nuevamente, asanas como paschimatanasana, balasana, yogamudra son muy útiles y donde mula bandha jugará un papel importante.

Mucha gente hace ejercicio, como caminar, correr, nadar o jugar al aire libre. Todos ellos son muy beneficiosos para mejorar y mantener la salud. El entrenamiento en el gimnasio y algunas prácticas de yoga modernas que consisten solo en asanas y ningún otro anga de yoga tienen sus propios beneficios para mantener la salud general.

Pero el yoga va más allá de mantener la salud general. Los yogis pudieron acceder a todos los órganos vitales importantes del cuerpo e idear procedimientos para fortalecer y ayudar a mantener la eficacia de estos órganos y los sistemas que sustentan. Las asanas con vinyasas y respiración apropiada, diferentes pranayamas y varios mudras, la práctica de dharana, dhyana, deben practicarse para la salud en general. Si bien la práctica de yoga asana sola es buena, es mejor utilizar la variedad de otros procedimientos yóguicos para obtener los mejores beneficios para la salud del sistema de yoga.

Como diría mi gurú, el yoga es una sarvanga sadhana o el yoga es beneficioso para todas las partes del cuerpo.


- Fuente: extracto de un artículo original publicado por Srivatsa Ramaswami. Traducido al español por Noelia Insa Satorre.

lunes, 19 de julio de 2021

EL PODER DEL PRANA EN EL YOGA Y EL AYURVEDA por Acharya Vamadeva Shastri

El yoga y el ayurveda constituyen una forma de vida que nos permite alcanzar la longevidad y la inmunidad, y proporcionar la base para la búsqueda de la autorrealización y el Moksha. Su enfoque de la curación se basa en los valores correctos, el comportamiento correcto y la relación correcta con nuestro entorno natural y la humanidad en general.

El aspecto médico del Ayurveda es importante para el tratamiento de enfermedades. El lado del bienestar del Ayurveda sigue siendo relevante para todos e interactúa con las prácticas del Yoga, que ayudan al bienestar del cuerpo y la mente. La terapia de yoga (Yoga chikitsa) es una parte integral de este enfoque de bienestar ayurvédico para el cuerpo y la mente.

El vínculo entre Ayurveda y Yoga en términos de bienestar (svastha) es Prana.

En Ayurveda, Prana es la fuerza vital motivadora detrás de los tres doshas o humores biológicos de Vata (aire), Pitta (fuego) y Kapha (agua), que son los factores principales que determinan la constitución individual y comprenden el proceso de la enfermedad. Como poder de aire y energía, Prana está más conectado a Vata dosha o Vayu. Vata dosha es el dosha principal detrás del proceso de la enfermedad, ya que está más conectado a sutiles desequilibrios y alteraciones de Prana.

arte de Amuruga Manivelu


Tipos y niveles de prana

Yoga y Ayurveda reconocen cinco formas de Vayu: Prana como su fuerza propulsora básica; Udana como su energía ascendente y motivadora; Vyana como su energía en expansión y circulación; Samana como su fuerza contractora, centradora y equilibradora; y Apana como su movimiento hacia abajo y hacia afuera. Estos cinco Vayus son los subtipos de Vata dosha en Ayurveda cruciales tanto en el diagnóstico como en el tratamiento de enfermedades.

Prana es también el vínculo entre el cuerpo y la mente. El cuerpo, la envoltura del alimento o annamaya kosha, se mantiene vivo y en movimiento gracias al flujo de Prana que lo atraviesa, facilitado por los procesos de respirar, comer y beber, que sostienen el Prana en el cuerpo y constituyen la base del funcionamiento de nuestro cuerpo. órganos internos.

Entre el cuerpo y la mente está la envoltura de Prana o pranamaya kosha, estrechamente conectada con la respiración, los órganos motores y los órganos de los sentidos. Es la fuerza eléctrica que recorre el cuerpo y la mente.

La mente o envoltura mental (manomaya kosha) se sostiene desde un nivel físico por la comida, el agua y la respiración. Se extiende a energías mentales más sutiles, con la mente teniendo sus propios cinco movimientos pránicos como expansión y contracción, energía ascendente o descendente y sobre toda fuerza propulsora. Estos se conectan con las koshas aún más sutiles de inteligencia (vijnana) y bienaventuranza (Ananda).

Trabajando con Prana y la Respiración

Se dice que la mente y el prana son como las dos alas de un pájaro como poderes de conocimiento y acción. Nuestros pensamientos se reflejan en nuestros procesos respiratorios y circulatorios. Nuestra respiración se ve afectada por nuestras emociones y estado mental, que pueden debilitarla y perturbarla.

A través del poder de Prana y sus cinco subtipos o movimientos, podemos regular el cuerpo y la mente y mantener su correcto funcionamiento y desarrollo positivo. Podemos aprender a hacer que nuestra conciencia se expanda o contraiga, ascienda o descienda a voluntad moviéndonos a través del gran universo de la conciencia.

Sin embargo, Prana no es simplemente la respiración. La respiración es el factor principal que sostiene el Prana en el cuerpo, pero el Prana como energía vital nunca muere. Es parte del cuerpo sutil (sukshma sharira), que después de la muerte transmigra a otro cuerpo para una nueva encarnación.

La respiración es nuestro principal medio de trabajar con Prana en nuestra vida física y la base de la mayoría de las formas de Pranayama. Sin embargo, el objetivo de Pranayama es calmar la respiración para que podamos conectarnos con energías pránicas más profundas de la mente y la conciencia más allá del cuerpo. El objetivo del yoga es eliminar el nudo del apego de la mente con el cuerpo, que constituye el ego y todas sus ilusiones, llevándonos al dolor.

El factor principal del bienestar en Yoga y Ayurveda es profundizar la respiración y unificar las fuerzas pránicas dentro de nosotros. Hay un prana unitario superior detrás de la respiración y los sentidos, así como hay una conciencia unitaria superior detrás de la mente. El prana unitario y la mente unitaria van juntas y se transforman mutuamente.

Se han desarrollado varias prácticas de Pranayama para fortalecer y equilibrar el Prana trabajando con el proceso de respiración. En última instancia, estos apuntan al estado sin aliento. (kevala kumbhaka), que a menudo se malinterpreta. No se trata simplemente de contener la respiración, sino de acceder al Prana más profundo detrás de la respiración.

La respiración alternativa por las fosas nasales (Nadi Shodhana) es la práctica clave para desarrollar un Prana unitario, equilibrando el flujo de la respiración entre las fosas nasales derecha e izquierda, los nadis solares y lunares, llevando el Prana de la dualidad a la unidad. Esto permite que el Prana entre en el canal central o Sushumna, como el prana unificado que nos conecta con el Ananda o bienaventuranza interior, que contiene las energías curativas más profundas del amrit y el soma.

Ayurveda tiene hierbas y aceites especiales que ayudan a desarrollar un Prana más profundo. Esto es parte de su terapia de rejuvenecimiento o rasayana, que generalmente requiere primero una terapia preliminar de purificación de Pancha Karma. Brahmi rasayana es muy importante a este respecto.

Todos debemos aprender a acceder al poder de Pranayama para sanar el cuerpo y purificar la mente, junto con sus prácticas de apoyo ayurvédico, y sobre todo reconocer el Prana más profundo e inmortal detrás y más allá de cualquier práctica de respiración. Este es uno de los grandes secretos del Yoga. Al convertirnos en uno con Prana, vamos más allá del nacimiento y la muerte.

El Prana más elevado es el poder del Atman o Ser interior de conciencia pura. Este es el Prana Purusha de los Upanishads y Shiva Mahadeva como gobernante del Prana. Además, hay varias conexiones de Prana con el sueño profundo, yoga nidra y samadhi, que merecen un estudio y una práctica profundos. No solo vivimos a través del Prana, podemos conectarnos con las fuerzas de la inmortalidad a través de él.


- Fuente: artículo del Dr David Frawley publicado por el  American Institute of Vedic Studies, traducido al español por el autor de este blog.

jueves, 11 de marzo de 2021

EL CONTROL DE LA RESPIRACIÓN EN LAS ASANAS por Srivatsa Ramaswami

Ramaswami en shanmukhi mudra
La primera instrucción que recibí de mi gurú en la práctica de asanas fue “inhala”. Sri Krishnamacharya había empezado a venir por las mañanas a nuestra casa para enseñar a mi hermano. Al cabo de unos días, entré en la habitación para unirme a mi hermano y mi padre. Todos estábamos de pie en Tadasana Samasthiti, y Sri Krishnamacharya tenía la cabeza hacia abajo, posición por defecto que se daba en la primera instrucción. “inhala despacio con un sonido sibilante y una sensación de rozamiento en la garganta y eleva los brazos”, dijo (en Tamil y un poco en inglés) y elevó sus brazos inhalando lentamente. La inhalación comenzó cuando comenzó el movimiento de los brazos y continuó durante todo el movimiento hasta que llegó arriba y lo completó. , entrelazó los dedos, giró las palmas de las manos hacia arriba y le dio un buen estiramiento a todo el cuerpo. Nosotros seguimos la indicación. Después de permanecer un momento, indicó “exhala”. Dijo “exhala y baja los brazos lentamente”. Empezó la exhalación con el sonido sibilante y sincronizan el movimiento hacia abajo de los brazos con la respiración. Siguiendo fielmente la respiración añadió un par de movimientos más y con eso completó las instrucciones básicas sobre la respiración en los vinyasas. Me enseñó de esa manera durante el tiempo que estudié con él, tres décadas, y por lo que yo sé, no enseñó a nadie de otra manera.

El yoga que prioriza en la respiración

Estaba intimidado por la suavidad, el fluir y la amplitud de su respiración. Su pecho se hinchaba como un globo, una expansión cómo nunca había visto. Recogía la cara hacia el esternón, pareciendo que se hacía más pequeña en contraste con la expansión de su torso. De la misma manera, durante su exhalación completa, los músculos abdominales se introducían en la cavidad abdominal y el diafragma en la cavidad torácica. Fue la primera vez que vi a un yogui haciendo movimientos completamente coordinados con la respiración, sin ninguna restricción y tan completa. Me recordó un capítulo que leía cuando era joven. Mi madre me había dado un pequeño ejemplar en Tamil del Balaramayana (Ramayana para niños). En él se hacía referencia al episodio en el cual Anjaneya se preparaba para saltar sobre el océano Índico para alcanzar la costa de Lanka en búsqueda de Sita, la mujer de Rama. Para conseguir ese salto inmenso en beneficio del Señor Rama, subió a una colina y respiró profundamente, expandiendo su pecho como un océano y controlando la respiración en el pecho. Solía imaginarme a Anjaneya en lo alto de la colina con un torso peludo hinchado como un globo, y esa imagen volvía a mi mente viendo a ese extraordinario yogui. 

Se subestima lo básico

Siempre que hago mención a la respiración en los asanas y los vinyasas, tengo la sensación de que la gente, generalmente, no pone mucha atención al aspecto de la respiración. Hay algunos que, irónicamente dicen, “siempre respiramos cuando hacemos asanas, ¿no lo hacemos todos?”. Hay otros que dicen que respiran lento y sin precipitación. Algunos practican posturas respirando con dificultad o al punto de jadear y algunos practicantes de mucho tiempo parecen desarrollar un “segundo aliento”. Evidentemente un gran número de personas que practican asanas de forma vigorosa dejan la respiración que siga su propio curso. Hace unos años estaba dando un taller de fin de semana sobre vinyasa krama. Daba a los participantes pausas intermitentes para descansar, ya que veía que muchos no eran capaces de controlar la respiración o que no ponían atención a la respiración, tal vez porque no estaban acostumbrados. Pero uno de ellos, sudando y respirando con gran dificultada, se opuso a tomar los frecuentes descansos, diciendo que ya había calentado y no quería dejar que su cuerpo se enfriara. Así que se quedó de pie haciendo surayanamaskaras, mientras los demás descansaban en savasana para permitir que la respiración se normalizara. Pero lo que quiero indicar es que la respiración en la práctica de asana que aprendí de mi gurú implicaba un control total de la respiración durante toda la práctica. La respiración siempre seguía al movimiento, había una sincronización perfecta entre la respiración y el movimiento. Respirar bajo el control involuntario o autónomo del sistema nervioso simpático y parasimpático es conocido como “swaabhaavika prayatna” o respiración natural. En éste, el cuerpo, o más concretamente el vritti normal de chitta (samaanya o saamaanyakarana vritti) ajusta la respiración dependiendo de las necesidades del cuerpo. Según los comentarios sobre el Taittiriya Upanishad que explican el Prana maya kosa, se dice que las fuerza más importantes, prana y apana, se cree que están relacionadas con puraka y recaka y están controladas por udana. Pero en vinyasa krama como Sri Krishnamacharya lo enseñó, la respiración es puesta bajo control voluntario y manteniendo este control durante toda la práctica de asana. Se puede decir que los yoguis mantienen un buen control sobre udaana. De manera que durante media o una hora de práctica de asana y después durante la práctica de pranayama la respiración se mantiene completamente bajo el control del yogabhyasi. El yogui dice que cuanto más se tiene a la respiración bajo control, más se puede tener a chita bajo control voluntario. Los yoguis toman este camino, para lentamente controlar la mente y el corazón. Cuando a través de conseguir el control sobre una función básica (en este caso la respiración), se tiene control sobre el centro cortical superior, y es posible tener el control de las demás funciones básicas como por ejemplo el corazón. Por lo tanto, un yogui que usa la respiración voluntaria bajo control en la práctica de asanas y la continúa con una buena práctica de pranayama, tiene una preparación mucho mejor para la meditación que alguien que practica asanas con la respiración involuntaria y sin hacer pranayama.

Beneficios del uso de la respiración en los asanas y vinyasas

El uso de la respiración en las asanas junto con la variación de los vinyasas tiene otras ventajas importantes. En vinyasa krama se puede hacer de 5 a 6 movimientos por minuto, y en 30 minutos se pueden hacer unos 150 movimientos. Haciendo cada vinyasa un par de veces, se pueden hacer unos 75 vinyasas, muchos menos si se tiene que tomar descansos para recuperar la respiración. Hay muchos practicantes experimentados que pueden practicar vinyasa durante media sin la necesidad de descansar en savasana debido al acortamiento de la respiración, que provoque la incapacidad de mantener un ritmo de respiración lento aceptable, de unos 5 segundos al menos por inhalación y exhalación. Eligiendo cuidadosamente vinyasas apropiados para la práctica personal, será posible alcanzar cada “rincón y grieta” del cuerpo. El movimiento lento, y el estiramiento/contracción ayuda a exprimir la sangre usada hacia el sistema venoso ayudado por el efecto del bombeo muscular de los diferentes músculos y tejidos. Simultáneamente la respiración profunda ayuda a acentuar el efecto de bombeo respiratorio y que el corazón succione más sangre venosa. Por eso, practicando asanas, vinyasas y la sincronía de la respiración ayudan a mejorar considerablemente la rakta sanchara, reduciendo el esfuerzo del corazón y su trabajo suplementario.

Sri Krishanamacharya solía usar la respiración con sensatez, alternando el kriya entre brahman y laghana, e intercalándolos con kumbhakas después de rechaka (exhalación) o puraka (inhalación) ocasionalmente. Normalmente las flexiones hacia delante, las torsiones, las flexiones laterales, redondear la espalda, arrodillarse, etc., se hacían exhalando o con langhana kriya que facilitan la contracción del abdomen y a realizar estos movimientos más fácilmente. Los arcos, los movimientos expansivos como elevar/estirar los brazos o las extremidades inferiores, elevar la cabeza y mirar hacia arriba se realizaba con la inhalación lenta y sincronizada o brahmana kriya. Brahmana kriya en los arcos y extensiones ayuda a incrementar un poco el espacio inter-vertebral de la zona torácica y es muy beneficioso para la médula espinal ya que contiene una gran cantidad de nervios. Pero según mi gurú hay algunas excepciones. La gente con hipertensión, con obesidad, tensión, o mayor se recomienda que realicen estos movimientos usando langhana kriya. Hace unos años, en los 80, escribí una serie de artículos en una revista india llamada “Reseña india”. En un artículo, creo que era en el de salabhasana, mencioné que el movimiento de extensión de la columna se podía realizar con la exhalación ya que yo lo prefería. Cuando mi gurú leyó el artículo, me pidió que lo cambiara a brahmana kriaya, ya que era la respiración correcta para ese movimiento y lo que yo hacía era una excepción permitida. Él era muy claro sobre el uso de la respiración controlada en la práctica de asanas. También modificaba la respiración para ajustarla a las necesidades individuales cuando la gente venía por motivos terapéuticos. La respiración en los movimientos de los asanas era una herramienta muy importante que usaba mientras trataba a los pacientes.


Ramaswami en tadaka mudra


Yoga basado en la tradición

Patanjali en sus Yoga Sutras no proclama que su trabajo sobre los Yoga Sutras fuera creación suya sino que estaba basado en la tradición según los Vedas (anusasana). Al igual que Sri T. Krishnamacharya destacó que el uso único de la respiración consciente por la que avocaba en la práctica de asana no fue innovación suya, sino que estaba basada en textos tradicionales y fuentes fidedignas como Vriddha Satapata y los Yoga Sutras. Pruebas adicionales que apoyaron este enfoque fueron el Navya Nyaya y también Vachaspati Misra Tatva Vaicaradi, comentario de los Yoga Sutras. Ya he escrito sobre ello, pero es útil repetirlo.

En los Yoga Sutras, la frase de dos palabras, prayatna saithilya (YS II) tiene mucho significado. Prayatna es una palabra que se usa para indicar esfuerzo, pero los textos antiguos como (navya) nyaya explican que el esfuerzo puede ser de tres tipos, pravritti, nivritti y jivana prayatna. Pravritti y nivritti son actividades que se realizan para conseguir lo que se quiere conseguir o evitar, respectivamente. Patanjali usa el término chitta vritti y los agrupa en 5 tipos. Pero los cittavritti también se pueden clasificar como se ha indicado anteriormente. Pero además de los chitta vrittis mencionados anteriormente (de 5 tipos o de 2 tipos), la chitta está involucrada incesantemente en otro vritti que los samkhyas llaman samanya vritti o samaya karana vritti, que es el esfuerzo permanente de preservación. De ahí que la actividad pránica se llame samanya vritti y en nyaya la llaman jivana prayatna o esfuerzo vitalicio. Por lo que en los sutras mencionados la palabra prayatana no se refiere a pravritti o nivritti, ni tampoco a los movimientos corporales normales que se hacen en la práctica de asana, sino a samanya vritti o jivana prayatna o dicho sencillamente “respirar”. Vachaspati Misra en su comentario sobre los Yoga Sutras corrobora esta interpretación sobre prayatna como actividad pránica. Dice “samsiddhika hi prayatnah sarira dharkah”. Dice que ese samsiddhika o el esfuerzo innato o esfuerzo (del practicante de yoga) es sarira dharakah o eso que mantiene al cuerpo. ¿qué esfuerzo innato mantiene al cuerpo? Eso es la respiración. La raíz de la palabra dharaka, “dhru” es usada para referirse la función de prana en uno de los upanishad más importantes llamado Prasnopanishad. En él hay un episodio interesante. Una vez todos los órganos del cuerpo, ojos, oídos, etc., comenzaron a discutir sobre cuál de ellos era el más importante. La discusión alcanzó un crescendo cuando el innocuo e incesantemente trabajo de prana intervino para decir que él, el prana, se divide en cinco fuerzas diferentes que sostienen y mantienen el cuerpo y esto era lo principal. Se usa el término “dharayshyami (sostengo)” que tiene la misma raíz (dhru que sostener o mantener) usado por Vachaspatimishra en el comentario de los Yoga Sutras, sarira-dharaka. Los órganos sensoriales eran incrédulos y se lo dijeron a Prana. De manera que prana para demostrar que tenía razón reunió todas sus fuerzas y comenzó a dejar el cuerpo. De repente todos los sentidos empezaron a perder sus soportes y se dieron cuenta de cómo dependían de prana fundamental. Todos se postraron a los pies de Prana le suplicaron que no abandonara el cuerpo. Por lo que según mi gurú el término prayatna mencionado en el sutra no se refiere al esfuerzo físico asociado a los movimientos de los miembros cuando se hacen asanas sino a la respiración misma.

Tipos de control de la respiración

Habiendo explicado que prayatna en este contexto se refiere a Jivana prayatana o al de sariradharaka o prana/respiración, Vachaspati Misra continúa explicando otro elemento importante de la enseñanza de Patanjali, a saber, saithilya, que significa suavizar. La instrucción aquí es que la respiración debe ser suave, y únicamente puede ser conseguido a través de controlar la respiración. Como tenemos dos centros de control respiratorio, la respiración puede ser de dos tipos. Uno está bajo el control del sistema nervioso autónomo con un mando voluntario muy limitado, en el que el SNS (sistema nervioso simpático) se encarga de la inhalación y el SNP (sistema nervioso parasimpático) de la exhalación a través de sus respectivos centros respiratorios. Pero la respiración también puede estar controlada por el córtex cerebral cuando de manera voluntaria tomamos el control del proceso respiratorio. Por lo que aquí tomamos el control de la respiración cuando hacemos lo diferentes movimientos o vinyasas. El mensaje principal es que la respiración si es involuntaria se ajustará a las necesidades metabólicas, ralentizando cuando se descansa, acelerando cuando se está bajo estrés físico como levantar pesas o haciendo Yoga como si fuera un entrenamiento. Pero en la práctica de asanas, conforme a este sutra, estaría bajo control voluntario, haciendo los movimientos con la respiración bajo control y voluntariamente.

Vachapati Misra lo explica de manera hermosa. Dice que la natural/involuntaria (swa-bhavika) prayatna o respiración no ayudará a conseguir la postura, sino que será un inconveniente.

“upadeshta vyaasanasya ayam asaadhakah, virodhi cha swaabhavika prayatnah”

Por lo que hay que controlarla voluntariamente y hacerla suave (saithilya) que es lo que Sri Krishnamacharya hizo. Aquí está la cita textual de Vacaspati Misra:

“tasmaat, upadhishta niyama asanam abhyasataya svaabhaavika prayatna saithilyaatma asteyah, naanyata upadishta aasanam sidhyati iti| swaabhaavika prayatna saithilyasya aasana siddhi hetuh|” 
Por lo tanto cuando pretendemos intentar un asana, la respiración se debe hacer suave/controlada, de ninguna otra manera el asana que intentamos puede ser perfecta. De este modo la causa de siddhi en asana es, de hecho, hacer la respiración natural suave (controlándola).

Sri T. Krishnamacharya
Para reforzar este concepto, Patanjali añade que la mente debe estar concentrada en la respiración, señalando que la respiración debe ser consciente o de forma voluntario y no permitir una forma automática. Y aquí usa la palabra ananta para indicar respiración. La palabra ananta puede dividirse como la mayoría de la gente hace an+anta. El prefijo “an” significa “no” que rima con el prefijo inglés “un” que significa “no”. Anta significa fin o límite, de modo que ananta significaría infinito o sin límites, por lo que normalmente se traduce como infinito y así muchos comentaristas recomiendan concentrarse en el infinito. Sin embargo la palabra ananta, aquí se debería dividir más apropiadamente como una palabra deriva de la raíz “ana” respirar (ana, svase) como prana (para+ana, vyana vi+ana, etc.). El sufijo “ta” indicaría que lo contiene, de modo que ananta es contener o controlar la respiración. “Prayatana saithilya ananta samapatthibhyam” es el sutra que explica cómo usar la respiración en la práctica de asanas. La instrucción alta y clara es que se debe tener la respiración bajo control voluntario mientras se realizan las asanas y no permitir el control autónomo. También se conoce a Patanjali como la encarnación de nagaraja o la cobra real llamada ananta. Se dice que las cobras viven de la respiración, es por supuesto, una creencia mitológica. De modo que algunos dicen que hay que tener la imagen de anata o Patanjli en la mente mientras se practican asanas, una forma simbólica de decir “concentrarse en la respiración”.

Siempre que alguien diga que practica Hathayoga, tengo que preguntarle urgentemente si hace algún tipo de trabajo respiratorio como pranayama, porque hata yoga es pranayama según Brahmananda, el comentarista del Hathayoga Pradeepika. De modo que se ha controlado la respiración en la práctica de asanas, como se ha discutido anteriormente y también se practica pranayaama, quiere decir que el yogabhyasi está controlando totalmente su respiración durante todo el tiempo que dura su práctica de hathayoga, después de todo el hathayoga es una actividad que tiene bajo control total la respiración tal como lo muestran los Yogasutras y la definición de Hathayoga de Brahmananda. Cuando algunas veces se perdía el control de la respiración, Sri Krishnamacharya pedía al alumno que se tumbara en savasana y que recuperara la respiración antes de continuar con la práctica de asanas. Algunos necesitan más pausas de descanso, otros menos y algunos apenas. Así era cómo Sri Krishnamacharya me enseñó Yogasanas durante décadas, teniendo total control de la respiración mientras practicaba asanas y aplicando el uso de la respiración cuidadosamente a diferentes personas y circunstancias y en diferentes movimientos/vinyasas.

 
- Fuente: texto original de Srivatsa Ramaswami. Traducido del original por Óscar Montero.

martes, 9 de febrero de 2021

PRANA por Srivatsa Ramaswami

Srivatsa Ramaswami
Por todos es bien sabido que Prana es energía vital. Prana es una palabra samasa, samasa significa compuesta. Es ANA con el prefijo PRA. Mi gurú descomponía esta palabra prakarshena anati gacchati iti pranah” que será el vigraha vakya. Aquello con un trabajo saludable, que avanza es el prana y se refiere a la energía vital y que incansablemente trabaja durante toda la vida. El prana se divide en cinco entidades específicas que realizan diferentes funciones para mantener la vida. Son prana, apana, vyana, udana y samana. Esta energía vital también se denomina mukhya prana o energía vital principal que se divide para realizar funciones variadas para mantener la vida. Para la vida de una persona, hay que absorber materia del mundo externo, y esa energía responsable de asimilar la materia del mundo externo para sobrevivir se llama prana. “Pra” aquí significa asimilar. Necesitamos comer comida, beber agua. El yogui come una vez al día para mantener la vida. Un bhogi come dos veces al día por placer, y el rogi o la persona que come varias veces al día enferma. También necesitamos agua del exterior. Bebemos agua unas seis veces al día. Necesitamos aire que inhalamos. Y según algunos textos, lo hacemos unas 21400 veces al día. Respiramos unas 15 veces por minuto. Todas estas funciones se consideran funciones de prana, pero la inspiración se considera la función principal, la función incesante de prana. Ana svase sice dhatupata, que ana significa respirar. De manera que prana se asocia a la respiración o la inspiración.

La siguiente prana se llama APANA, apa+ana. ¿qué es apa? Es desechar o mantener alejado. Al igual que necesitamos coger aire, agua y comida sólida, tenemos que eliminar productos de desecho del sistema, productos sólidos, líquidos y gaseosos. Y se dice que esta función la realiza apana. Defecamos una vez al día, orinamos seis veces al día, y espiramos unas 21400 veces al día. Entre prana y apana asimilan y eliminan el materia necesario para sobrevivir.

VYANA es vi+ana. El prefijo “vi” significa difundir o propagar, vyapaka. Es responsable de transmitir los nutrientes a través del complejo sistema de nadis por todas las células. Puede asociarse con el sistema circulatorio cuyo centro es el corazón. Vyana es la energía principal de rakta sanchara o la circulación sanguínea y que se concentra en el corazón.

También tenemos UDANA. Uda+ana. Uda o ut significa hacia arriba. Según algunos expertos udana propulsa nutrientes hacia la cabeza y hacía los órganos sensoriales en la cabeza. Sin embargo hay otra función de udana. Uda o ut aquí se usa en el sentido de algo superior o superintendente. El prana y el apana asociados con la inspiración y la espiración tienen que trabajar en tándem y se dice que udana controla que prana y apana actúen secuencialmente. Inspiramos unos 2 segundos y después hay una pausa momentánea y luego espiramos otro par de segundos, y este proceso continúa autónomamente. Al final de la vida se considera que udana es el que se detiene o deja el cuerpo. Cuando esto sucede la espiración no se detiene y la siguiente inspiración no comienza, por lo que el resultado es el final de la historia de la vida.

Luego tenemos SAMANA que es sama+ana. Sama significa equilibrar, armonizar o homogeneizar. Se dice que samana es la responsable de encender y mantener el fuego gástrico incandescente de forma que todas las diferentes comida que introducimos en el estómago o annakosa se digieran.

De modo que tenemos una energía vital realizando un numero de funciones para mantener la vida y cinco de ellas se consideran vitales. Podemos observar que todas estas funciones se realizan de manera involuntaria. Prana y apana trabajan constantemente, tanto si estamos despiertos, dormimos o soñando. Esto continúa tanto si mantenemos atención como si no. Vyana que es básicamente la función del corazón, que es un órgano que funciona de manera autónoma. Normalmente no es posible controlarlo a voluntad. De modo similar udana también es autónoma. Samana vayu se asocia con la digestión que también es involuntaria, que intenta digerir todos los trastos que le vertemos.

¿Para qué es útil toda esta información?

Al hatha yogui le interesa. El objetivo general del hatha yogui es integrar los cinco pranas en uno y en el momento de dejar el cuerpo, se dice que prana avanza por un nadi llamado Sushumna y perfora finalmente el cráneo, por la fontanela y se fusiona con el prana universal. Mientras que para el resto de las personas el prana abandona el cuerpo por otras salidas como los ojos, oídos o incluso el ano, y estas personas tendrán otro nacimiento ya que el prana abandona el cuerpo sutil y vuelve a nacer debido a la acumulación de karmas. Incluso si no estamos interesados en este objetivo final del hatha yogui, hatha yoga es especialmente pranayama, que poco a poco pone bajo control el prana autónomo. Todo empieza controlando el prana vayu a través del pranayama. Aunque el prana y el apana son autónomos también es susceptibles de controlarlos voluntariamente y ese procedimiento se denomina pranayama. Primero poniendo bajo control voluntario prana y apana, el hatha yogui es capaz de emplear numerosas prácticas corporales internas denominadas mudras para poco a poco poner bajo control los otros pranas como vyana, udana y samana. Habiendo puesto todos ellos bajo control voluntario el hatha yogui guía el prana unificado hacía el último viaje descrito anteriormente.

¿Qué hay de las personas corrientes como nosotros que están interesadas en Hatha yoga pero no piensan en el objetivo final? ¿Puede ayudarnos el hatha yoga a mantener buena salud física y mental? ¿cuáles son los procedimientos disponibles?

Con el pranayama y los mudras se puede regular las funciones de los cinco pranas de manera que realicen su trabajo sin trabas ni molestias. Mientras que las asanas ayudan a ejercitar la musculatura esquelética, el pranayama y los mudras ayudan a armonizar las funciones de los cinco prana y por lo tanto asegurar un funcionamiento saludable de los órganos internos vitales (kosas) como el hrudaya kosa (corazón), el svasa kosa (pulmón), garbha kosa (útero), mutra kosa (riñones), anna kosa (estómago) y mala kosa (intestino delgado). De hecho Sri Krishnamacharya afirma en su libro “El yoga rahasya de Nathamuni” que la salud de los seis koshas u órganos vitales internos se mantiene a través del pranayama.

El pranayama y los mudras van mano a mano. Los mudras no se pueden realizar efectivamente sin pranayama y el pranayama se hace más efectivo con bandas y mudras. Mientras que el Hatha yoga está lleno de pranayamas variados y los textos de hatha yoga los describen, los Yoga Sutras de Patanjali describen los parámetros asociados al pranayama.

Estos cinco pranas no están bajo control voluntario. La vida continúa, prana y apana ayudan a inspirar y espirar y udada supervisa esta vida dándole actividad. Samana también es independiente del control voluntario. Vyana también es autónoma. Sin embargo el yogui es capaz de poner bajo control los cinco pranas. Hay referencias sobre los siddhis conseguidos por la maestría y el dominio de estos pranas, como la maestría sobre samana y udana en los Yoga Sutras. A través de la práctica apropiada de asanas y especialmente del pranayama y los mudras, el yogui pone bajo su control voluntario todos estos pranas autónomos y así garantiza el nivel óptimo de funcionamiento de los órganos vitales. Esto es yoga, hatha yoga.



Fuente: artículo original de Srivatsa Ramaswami. Traducido al español por Óscar Montero.

lunes, 27 de julio de 2020

YOGATERAPIA, PRINCIPIOS y MÉTODOS BÁSICOS por Swami Kuvalayananda - parte 3

LA CULTIVACIÓN DE ACTITUDES PSICOLÓGICAS CORRECTAS

El cultivo de actitudes psicológicas correctas es muy importante en Yogaterapia. Según el Yoga, la actitud del practicante hacia las circunstancias de la vida tiene una relación importante con la génesis de los trastornos psicosomáticos y enfermedades crónicas, pero también con enfermedades infecciosas.
En este capítulo, se discute la razón detrás de este argumento, así como los procedimientos que ofrece el Yoga para ayudar al practicante a modificar sus actitudes.

Yogi en variante de akarnadhanurasana

En el capítulo anterior, ya se señaló que el enfoque del Yoga con respecto al problema de la enfermedad es un enfoque integral. Para el Yoga, el hombre no está compuesto de partes no relacionadas, sino de un todo, o para ser más correctos, una parte integral de un todo más grande: el cosmos. No que la medicina moderna sea ciega a esto, sino en el tratamiento y en la práctica parece, en cierto modo, estar más preocupado por una perspectiva de especificidad en las enfermedades. Por lo tanto, en relación con la neumonía, por ejemplo, se considera una enfermedad de los pulmones y no una enfermedad del cuerpo como un todo. El enfoque moderno de la medicina enfoca los esfuerzos y la atención en ese órgano en particular. Se supone que las reacciones del cuerpo, que constituyen el proceso de la enfermedad, si los pulmones están afectados, a un ataque de ciertos organismos en esa parte y que una vez que se libera del ataque, los procesos reactivos generales cesarán automáticamente y el paciente encontrará la cura.

Se dice que este proceso de curación es inherente a todos los seres vivos; lo que la medicina tiene que hacer es ayudar a la persona a repeler ese ataque específico, destruir o neutralizar los factores agresivos. No hay nada irracional en esto. De hecho, la medicina ha logrado aliviar el sufrimiento de la humanidad a través de este enfoque. Sin embargo, como todos los médicos saben bien, hasta ahora la ciencia no ha descubierto ningún medicamento o método ideal que simplemente destruya o neutralice los factores agresivos sin causar daño a los tejidos normales. Por lo tanto, no es sorprendente que después de que se logre la cura la persona esté más debilitada y deficiente y con sus capacidades naturales de resistencia e inmunidad comprometidas.

Para usar una metáfora, imagine una casa grande con muchas personas y empleados; ellos mismos pueden luchar y protegerse de los ataques externos. Cuando son atacados por saqueadores, se sienten débiles y piden ayuda externa. ¡La policía, incapaz de distinguir entre amigos y enemigos (bandidos y miembros de la familia), recurre a disparos indiscriminados, matando a algunos de ambos lados! Como resultado, todo estará tranquilo después del tiroteo, cuando la policía se haya ido, pero la casa se quedará sin una buena parte de su propia fuerza defensiva. Es cierto que la medicina moderna ha tratado de hacer que este tiroteo sea lo más discriminado y controlado posible, lograr el éxito en este esfuerzo hasta cierto punto. Sin embargo todavía no ha podido encontrar los medicamentos ideales, que no causan efectos secundarios.

A menudo, sin embargo, la casa es llevada a un estado de desorden y ahogamiento, debido a cierto disgusto interior, o debido a deficiencias o ineficiencias de los diversos órganos internos o, debido a la falta de coordinación adecuada entre el ellos mismos. La mayoría de los desgloses funcionales pertenecen principalmente a este grupo. La medicina moderna aborda las deficiencias con lo que se conoce como terapia de reemplazo, llenando los vacíos al proporcionar una cantidad extra de los elementos que el cuerpo requiere (actualmente la mayoría de estos elementos de reemplazo o suplementos son productos sintéticos). A veces, esta sustitución se lleva a cabo prescribiendo una dieta especial y bien equilibrada. Sin embargo, la eficiencia de los órganos y la cooperación entre ellos no se puede producir a través de la mera ingestión de nada. Deben corregirse mediante una nueva formación
orgánica, directa o indirectamente, y restaurando la coordinación y la armonía entre las distintas partes.

Además de los trastornos metabólicos mencionados anteriormente, existe otro gran grupo de enfermedades no tan bien definidas, que se incluye entre las enfermedades psicosomáticas, ya que se considera que, aunque hay un elemento de disfunción somática en ellas, también hay una buena medida del elemento psicológico, cada uno contribuyendo al otro. Por lo tanto, la medicina moderna ha llegado a aceptar que la mente juega al menos un papel importante en una gran cantidad de enfermedades.
El Yoga parece ir un paso más allá. Según él, la mente juega un papel muy importante, no solo en las enfermedades psicosomáticas, sino también en en todas las otras formas de enfermedades, incluidas las agudas. Cuando la mente está perturbada, puede hacer que el cuerpo sea vulnerable al ataque de organismos externos al disminuir la resistencia general y también la falta de coordinación entre los diversos órganos, disminuyendo así la eficiencia del propio cuerpo de sí mismo. 

El Yoga explica cómo sucede esto: todos los trastornos psicofisiológicos (viksepa), todas las emociones, especialmente las negativas y / o destructivas, además de causar angustia y depresión (dukkha y daurmanasya), también interfieren con el ritmo tónico de los músculos y los vasos (angamejayatva) y se produce una alteración de la respiración (la respiración tranquila a la que Patanjali se refiere como śvāsa-praśvāsa - PYS I-31 no ocurre). Según el Yoga, la alteración del ritmo tónico de los músculos y los vasos (angamejayatva) es un desencadenante que dispara una serie de reacciones. Incluso la alteración del ritmo respiratorio se debe, en parte, a angamejayatva. Se puede inferir cuán viable es este proceso al percibir sus efectos psicológicos.
Cualquier aumento repentino en el tono muscular aumenta la demanda de circulación, la respiración y aumenta el metabolismo de la glucosa y otras sustancias para suministrar adecuadamente los músculos para mantener el tono necesario. Si hay una constricción generalizada de los vasos sanguíneos, debido a la acción de alguna emoción, esto sobrecargará el corazón y aún más los pulmones, ya que deben trabajar contra la resistencia ofrecida por los vasos contraídos. Para satisfacer estas demandas, tanto el sistema nervioso autónomo como el sistema endocrino aumentan sus actividades y hay una mayor liberación de adrenalina, un predominio de la actividad del sistema nervioso simpático. Si el proceso continúa lo suficiente, también se estimulará la tiroides y aumentará su actividad. La serie de disturbios no termina aquí. El proceso no solo afecta a los músculos esqueléticos, sino a todo el cuerpo. Por lo tanto, el tejido contráctil de los músculos lisos, que forman los diversos órganos internos (intestinos, corazón, bronquios, vasos sanguíneos, etc.), también se ve afectado por estos cambios, lo que provoca una alteración en su comportamiento, modificando toda la estructura postural de la persona. Este tema se estudiará en el próximo capítulo. El proceso continúa durante mucho tiempo, es decir, de forma crónica, puede generar congestión y estancamiento, si el tono disminuye y los tejidos se vuelven "flojos", o puede provocar un desgaste anormal, si el tono aumenta. Esto, además de las alteraciones en las secreciones glandulares, que afectan a todos los fluidos en el cuerpo, haría que el cuerpo sea bastante vulnerable a los ataques de organismos extraños, es decir, a diversas enfermedades infecciosas, o podría generar muchos trastornos funcionales y metabólicos.

Por lo tanto, la alteración del ritmo y el tono vascular, angamejayatva, es correctamente vista por el Yoga como un precursor genérico de vyādhi o enfermedad. Al tratar de alcanzar la verdadera causa (raíz del problema), el Yoga se enfoca en los esfuerzos de prevención, así como en la corrección de este factor primordial y fundamental.

Hubo un tiempo en que la medicina moderna veía el proceso de la enfermedad en términos de órganos, tejidos y células individuales. Así, como afirmaron los doctores Weiss e English, "el enfoque de la enfermedad que nos dejó el siglo XIX podría traducirse por la siguiente fórmula":
  • enfermedad celular → cambios estructurales → alteración fisiológica (o funcional)
En el siglo XX, esa fórmula se ha cambiado en algunas situaciones. Por ejemplo, en la hipertensión esencial y la enfermedad vascular, la fórmula se cambió a:
  • trastorno funcional → enfermedad celular → cambio estructural
Los autores enfatizan: "Todavía estamos en la oscuridad, en cuanto a lo que puede preceder al trastorno funcional, como en el ejemplo que acabamos de citar la hipertensión como resultado de una enfermedad vascular. Parece probable que futuras investigaciones nos permitan afirmar que es posible tener un trastorno psicológico antes del cambio funcional. Por lo tanto, la fórmula se convertiría en ":
  • trastorno psicológico → deterioro funcional → enfermedad celular → cambio estructural
Es interesante notar que, durante muchos siglos, el yoga no solo presentó el mismo concepto de enfermedad, sino que explicó el mecanismo psicofisiológico de todo el proceso y también sugirió formas y medios para corregirlo. Así, la medicina moderna parece estar en línea con este antiguo concepto de Yoga. Sus tendencias más recientes tienden a reconocer una pato dinámica de la enfermedad que cubre todo el cuerpo, en lugar de ver la enfermedad en términos de la patología de órganos, tejidos o células individuales. Estos últimos ahora se ven como meros núcleos o puntos focales, en un flujo incesante de procesos bioquímicos y biofísicos que necesariamente involucran a todos los fluidos en el cuerpo. El papel desempeñado por la mente en la desviación de ese flujo recibe una atención cada vez mayor en la actualidad. Además, el advenimiento de la medicina física de investigación ha puesto de manifiesto el inmenso valor terapéutico del ejercicio controlado y supervisado, desde un trabajo reciente en este campo, demostró la importancia de los impulsos tónicos (musculares) para mantener la eficiencia funcional, no solo de un mecanismo neuromuscular, sino prácticamente de todo el cuerpo, siempre que estos ejercicios se realicen correctamente.

Es interesante notar que las estrategias y los medios sugeridos por el Yoga están en línea con los descubrimientos modernos. Se abordarán nuevamente cuando se explique el significado de āsanas, mudrās y otras prácticas de yogin se explican en el tema de prevención y tratamiento de enfermedades.
Este capítulo está dedicado a la importancia de cultivar actitudes correctas en la profilaxis y la terapia a través del Yoga.

Es de conocimiento común que el Yoga tiene como objetivo calmar la mente, ya que se mantiene que el practicante podrá lograr su verdadero ser solo cuando su mente esté en calma. Una mente desconcertada, con pensamientos erráticos, ya sean afectivos o no, es incapaz de comprender el significado de la naturaleza impersonal de la realidad. Según el Yoga, la mente y la materia no son más
que manifestaciones de la misma energía; dos aspectos que percibimos como dos operaciones de la misma y la misma sustancia eterna. Esta percepción es, por lo tanto, un proceso relativo, que se distorsiona aún más por la larga acumulación de kleśas (sufrimiento), siendo el principal avidyā (ignorancia). A menos que este último se elimine por completo, el practicante no puede entender la verdadera ley, rta, del mundo fenoménico. Fue Spinoza quien dijo: "Cuanto mejor comprenda la mente sus propias fuerzas y el orden de la naturaleza, más fácil será liberarse de las cosas inútiles". (De Emendatione - p. 230). Este es también el argumento que hace el Yoga. Algunos sistemas de Yoga busca lograr la tranquilidad de la mente a través de vasanaksaya, o la eliminación de vasanas. Jñana, Bhakti y Dhyana Yoga se pueden incluir en esta clase. Otros buscan lograr lo mismo a través del cese de los impulsos pránicos (praņaspandana). Esta clase puede incluir Mantra, Hatha, Laya y Raja Yoga. Todos los cuales se llaman Sakti-Yogas o Kundalini Yogas, ya que recurren al despertar del kundalini, una energía potencial que se supone que está inactiva en todas las personas. Adoptados juntos, tradicionalmente han sido conocidos como Mahã Yoga. Por supuesto, estos no son compartimentos estancos. En la práctica real, los practicantes de Yoga usan una combinación de ambos.

Patañjali Yoga también parece apuntar a esta combinación buena y juiciosa. Aborda el problema de tranquilizar la mente desde un punto de vista psicofisiológico. Por lo tanto, según Patanjali, las klesas no son procesos puramente psicológicos ni fisiológicos. Son mecanismos psicofisiológicos y, por lo tanto, la mejor manera de combatirlos es someterlos a un doble ataque, del tipo psicofisiológico, al menos hasta que se haya conquistado algún dominio sobre ellos. De ello se deduce que Patañjali defiende la práctica inicial de yamas y niyamas, por un lado, y asanas y prāņāyāma, por el otro. Una vez que el dominio de los kleśas sobre la mente se ha debilitado a través de estos procesos de Kriyā Yoga, los métodos psicológicos posteriores de Dhyana Yoga producirán su eliminación con facilidad. Según Patañjali, hay cinco klesas: avidyā o concepto erróneo (sobre la naturaleza de la realidad), asmitā o la persona, identificación con personalidad, răga o apegos, dvesha o aversiones y, abhinivesha o falsas proyecciones de sí mismo. Las kleśas, que se deben combatidas desde el principio, no son avidyā o asmită, sino răga (apego) y dvesha (aversión). Son similares a las muchas ramas de un árbol frondoso, que deben cortarse primero, antes de talarlo.

La mejor manera de deshacerse de raga y dvesha es encontrar un camino intermedio entre ellos, es decir, cultivar la indiferencia de la mente. Debe entenderse que vairāgya no es aversión, ya que ese término generalmente se traduce, sino con desinterés o un estado desapasionado e indiferente. Según Yoga, el hombre no solo dirige estas ragas y dveshas hacia las cosas externas, sino que también las pone hacia sí mismo. De lo contrario, no podríamos explicar la creciente incidencia de suicidios. Aquí también se trata de entidades confluentes. La existencia de uno presupone la existencia del otro. Quien le gusta algo, y lo desea ardientemente, odia todas las cosas que pueden frustrar sus deseos y convertirse en obstáculos para la adquisición del objeto de deseo. No solo eso, sino que hay personas que actúan contra otra persona o algo intermitentemente, es decir, puedes amar a una persona y, al mismo tiempo, odiarla. Uno solo puede ser consciente de estos dos sentimientos si no son lo suficientemente intensos. Sin embargo, si son muy intensos, uno puede ser consciente solo del sentimiento predominante, pero no del otro, que puede ser reprimido y dormido. Este último puede expresarse de forma velada, asumiendo una apariencia diferente. Raramente encontrarás una expresión obvia. Esto también es cierto en la actitud de cada persona hacia sí misma. En Yoga, este estado de ambivalencia de los kleśas se llama vicchinnā vasthā (estado interceptado). No siempre son procesos racionalizados, aunque pueden ser indirectamente guiados o controlados en cierta medida, por la razón o el intelecto.

En cuanto a cultivar actitudes, el Yoga pone un gran énfasis en la observancia consciente de ciertas reglas de autodisciplina y auto-entrenamiento, llamadas yamas y niyamas. Bajo los auspicios de los yamas, surgen ciertas decisiones firmes y solemnes para entrenar y ajustar sus propias actitudes de comportamiento hacia los problemas sociales, mientras que los niyamas enfatizan el cultivo de ciertos hábitos y actitudes personales. El conjunto de yamas y niyamas se llama vrata. La palabra vrata se origina de la raíz sánscrita vrt, comportamiento o función, con un sufijo nominativo 'a', que demuestra una actitud o hábito desarrollado conscientemente. En general, se traduce como un voto y, tal vez, ese es incluso el mejor término para nuestro idioma, si se considera en el sentido de una decisión solemne de comportarse de cierta manera. El objetivo de estos vratas es ayudar al practicante a cultivar progresivamente vairāgya (indiferencia) y viveka (discernimiento). La idea detrás de esto parece ser que, cada vez que el dominio de las emociones no está solo, la corteza mantiene cierto control sobre la mayoría de los elementos que de otro modo serían autónomos, pero que también están en cierta medida
bajo el control de voluntad. A través de un enfoque mental sistemático, basado en una convicción racional, se hace posible entrenar el sistema nervioso autónomo es de tal, que cuando el entrenamiento está suficientemente avanzado, los impulsos sensoriales, por fuertes que sean, no podrán desviar el mecanismo sin consultar primero la corteza o la conciencia. No hay nada nuevo sobre esto.

El hombre se convirtió en hombre solo a través de este proceso de control autoconsciente. Lo que llamamos civilización o cultura es producto de este procedimiento por parte del hombre. Un animal actúa bajo impulso la mayor parte del tiempo. Su comportamiento impulsivo solo está controlado por otros impulsos emocionales, miedo, amor, ira, etc. Solo el hombre (y quizás algunos de los animales más evolucionados) usa la imaginación y el juicio. El hombre, a través de este proceso, se entrenó a través de las edades, para dominar una buena parte de su naturaleza animal. Sin embargo, al analizar el comportamiento del hombre de hoy, se concluye que, incluso ahora, no está libre de su comportamiento impulsivo. Más del setenta y cinco por ciento de su actividad, tanto en la vida personal como pública, se rige por sus impulsos naturales e incontrolados, a menudo camuflados bajo el pretexto del razonamiento. En estos patrones impulsivos hay elementos tanto constructivos como destructivos, o lo que la psicología llama positivo y negativo. La felicidad y la infelicidad del hombre dependen del control de estos impulsos. La mayoría de los sufrimientos del mundo actual, las muchas guerras, conflictos, luchas y facciones son evidencia de que el hombre aún necesita recorrer un largo camino para controlar juiciosamente estos impulsos. Para usar el lenguaje freudiano, el objetivo principal de cualquier psicoterapia es aumentar el poder del ego y disminuir el del id, es decir, aumentar el área de la conciencia racional. El intelecto puede no ser capaz de dominar los caminos internos a la vez, pero la persistencia ciertamente trae recompensas. Esto se llama bhavana en Yoga, lo que significa recordar conscientemente, una y otra vez (cetasi punah nivvešanam), es decir, sugerencias persistentes.

Freud mismo parece estar de acuerdo con este enfoque de yoga. En sus propias palabras: "Podemos insistir, tanto como queramos, en decir que el intelecto humano es débil en comparación con los instintos humanos, esto es correcto. Sin embargo, hay algo peculiar en esta debilidad. La voz del intelecto es suave, pero no descansa hasta que se escucha. Al final, después de fracasos interminables y repetidos, tiene éxito. Este es uno de los pocos puntos en los que puede ser optimista sobre el futuro de la humanidad. La primacía del intelecto está muy lejos, pero no es infinita ". El nombre de Freud se menciona aquí, porque un gran número de personas no entiende su actitud hacia los impulsos instintivos y trata toda inhibición como represión, olvidando que todo educativo implica el control y la inhibición de ciertos impulsos. Solo cuando el id está dominado por el superyó, que son entidades subconscientes o inconscientes, se producen represiones, con sus consiguientes complicaciones psicofísicas. Sin embargo, el ego puede educar a la mente, siempre que sea paciente y persistente en sus intentos. 

La lucha anterior, que entre el id y el superyó (en lenguaje freudiano) se llama vicchinnatā en Yoga (su significado literal es actividad intercambiada), es decir, interceptada como resultado del conflicto entre dos fuertes impulsos emocionales (cf. (L) confluyere: atacar juntos y, (S) vi + cchid: cortarse mutuamente). Esta es la forma frecuente en que las cosas se controlas en la vida de un hombre común, es decir, cuando un impulso emocional es muy poderoso, tiene una ventaja sobre otros que no tienen la misma determinación (es decir, el kleša específico y fuerte es udăra y se comporta libremente). Un conflicto (vicchinnatä) ocurre solo cuando dos impulsos emocionales son igualmente fuertes y opuestos entre sí (ver el comentario de Vyăsa sobre los Yoga Sutras de Patañjali). Este conflicto crea tensiones internas (angamejayatva) y estas perturban el funcionamiento armonioso natural del cuerpo y la mente, como una unidad integral. Según el Yoga, estas tensiones internas continuas son un factor fundamental para reducir la resistencia del practicante y contribuyen a la creación de desarmonía en las diversas funciones del cuerpo. Las medidas que el Yoga prescribe para prevenirlo, así como para corregirlo, son yamas y niyamas, como procedimientos psicológicos, por un lado, y āsanas y prānāyāma, como procedimientos fisiológicos, por el otro.
En este capítulo, se hace hincapié en los procedimientos psicológicos.

Como se mencionó anteriormente, yamas y niyamas son los primeros vratas tratados en Yoga, que se llama Kriyā Yoga, o la camiseta de purificación y reacondicionamiento. El objetivo en Kriyā Yoga es ayudar a el practicante para mantener su propio equilibrio psicofisiológico tanto como sea posible, incluso frente a estímulos externos o internos. Como ya se dijo, los yamas contienen ciertas reglas de conducta social, mientras que los niyamas son reglas de higiene personal (mental y física).

Los yamas de Patanjali son:
  • ahimsā - abstenerse de cualquier pensamiento de odio o deseo de lastimar a otros;
  • satyam - verdad o veracidad;
  • asteyam - abstenerse de cualquier tendencia a robar;
  • brahmacaryam — control de deseos o actividades sexuales, continencia;
  • aparigrahah - abstenerse de codiciar las riquezas y posesiones de los demás o de acumular las suyas.
Los niyamas son:
  • saucam - limpieza y pureza, de mente y cuerpo;
  • santoşah — contento;
  • tapas — autodisciplina, austeridad (solo aquellas que no afectan la salud);
  • svādhyāyah - involucrarse en el estudio de la literatura y/u otras actividades mentales que ayudan en la realización de uno mismo y
  • išvarapraņidhānam - rendirse a la voluntad de Dios.
¿Cómo ayuda el Yoga al aspirante a cultivar estas virtudes, estas vratas? No deben adoptarse como simples votos tomados con entusiasmo ciegamente impulsivo, sino que deben aceptarse después de una cuidadosa consideración y convicción. Se espera que un asesor personal pueda ayudar al aspirante en este proceso. En general, el hombre está dividido: hay dos tendencias en conflicto en la lucha por la existencia: una es la tendencia al progreso, la de salir de su forma animal de existencia; la otra es la tendencia regresiva, la de volver a esa forma animal. La historia del practicante, como la de toda la raza humana, no es más que la historia de este conflicto perpetuo. Sin embargo, el Hombre se convirtió en lo que es y retuvo su elemento humano solo porque la tendencia progresiva siempre ha sido la más fuerte, a pesar de lo frecuente y diseminados fenómenos biológicos de la enfermedad mental y también de las facciones y guerras libradas periódicamente en la historia de la raza humana, lo que indica que el hombre todavía enfrenta una lucha intensa, en la que regresa, de vez en cuando, a situaciones que aparentemente había renunciado hace generaciones. Como dice Erich Fromm: "La vida del hombre está determinada por el cambio ineludible entre la regresión y la progresión, entre el regreso a la existencia animal y la llegada a la existencia humana. Cualquier intento de regresar es doloroso, inevitablemente conduce al sufrimiento, a la enfermedad mental y la muerte, ya sea fisiológica o mental (locura). Cada paso adelante también es aterrador y doloroso, hasta que se alcanza un cierto punto, donde el miedo y la duda se asumen solo en proporciones menores ". Es esta liberación del miedo, abhaya, lo que el Yoga enfatiza como el objetivo y la única característica del verdadero desarrollo humano. El Bhagavad Gitā le da el honor, considerándolo la principal cualidad de daivi sampat, o posesiones divinas, dando solo el décimo lugar a ahimsã, en una escala de importancia. En su método de psicoanálisis humanista, Erich Fromm demuestra cómo el hombre se siente distante de la unión primordial con la naturaleza, que caracteriza la existencia animal. Teniendo tanto razón como imaginación, es consciente de su soledad y exilio; de su impotencia e ignorancia.
Solo podría enfrentar este estado de ser, si pudiera encontrar nuevos lazos con sus compañeros, para reemplazar los viejos, regulados por los instintos. Los hombres buscan superar el resultado de sus frustraciones a través de algún tipo de idealismo.
El significado que Fromm le da a este idealismo es un esfuerzo por satisfacer necesidades que son específicamente humanas y que trascienden las necesidades fisiológicas del organismo. Un tipo de
idealismo es una solución buena y adecuada, otro es malo y destructivo. Fromm describe las muchas formas en que el hombre busca y logra esta unión con su existencia original. En resumen, se pueden clasificar en tres encabezados: sumisión, dominación y amor. La sumisión puede ser a una persona, grupo o institución, o a Dios. La dominación está tratando de tener poder sobre una parte del mundo (su propia cercanía, por pequeña que sea) haciendo que los demás se conviertan en parte de usted. Según Fromm, ambas características son de naturaleza simbólica del parentesco. Aunque satisfacen el deseo de cercanía, continúan sufriendo de una falta de fuerza interna y confianza en sí mismos y también se ven amenazados por la hostilidad consciente o inconsciente. Ninguna medida de la sumisión o dominación será suficiente para darle al practicante el sentimiento de identidad o unión y, por lo tanto, siempre buscará más de la misma actitud (de sumisión o dominación) con el resultado final de la derrota y la desintegración. Solo el amor satisface la falta, porque, por mucho amor que sea una unión con alguien o algo, aún conserva la singularidad e integridad del ser mismo. En el amor, hay una experiencia de compartir, de comunión, que permite el desarrollo completo de la propia actividad interna del practicante. Lo que importa es la cualidad específica de amar, no el objeto. Tiene una orientación productiva, el parentesco activo y creativo del hombre con su semejante, consigo mismo y con la naturaleza.

A lo largo de los siglos, los santos, profetas y filósofos cantaron las virtudes del amor, como la panacea para la mayoría de las enfermedades del mundo. Buddha lo repitió, el rabino Nazareno dijo: "Ama a tu prójimo como a ti mismo". Desafortunadamente, sin embargo, el amor no puede crearse de la noche a la mañana, debe nacer. Por lo tanto, el Yoga coloca a ahimsä como la primera regla de conducta que el hombre puede practicar conscientemente, como un primer paso en la dirección de amor.

En general, ahimsa se traduce como no violencia. No es que himsa sea violencia; pero una tendencia a matar o herir, una tendencia a ser violento. No es una acción objetiva, sino una actitud subjetiva. Mucha gente está sorprendida por el hecho de que el Bhagavad Gita (que defiende ahimsa) también llama a Arjuna a luchar, a practicar una acción violenta. No debe olvidarse que el profeta, que predicó 'Ama a tu prójimo como a ti mismo', y que le aconsejó ofrecer la otra cara en caso de que el primero fuera golpeado, azotó a los vendedores del templo con un látigo por profanar la casa de su padre. Incluso Gandhi-Ji, dijo que a sus seguidores preferiría verlos morir peleando que huyendo acobardados. La violencia no objetiva puede ser el resultado del miedo, la cobardía o la incapacidad de tomar represalias. Sin embargo, esto no es ahimsă, hay una constante fricción y resentimiento interno constante, que son himsa. Los estudiosos han encontrado que este elemento de resentimiento constante se alberga consciente o inconscientemente en la mayoría de los trastornos crónicos. Sin medidas de tratamiento, ni siquiera los llamados tratamientos de yogins de asanas, kriyās, pranayamas etc., son capaces de lograr resultados en tales casos, siempre y cuando ese resentimiento interno continúe acechando desde el fondo. Matar o ejercer violencia, exento de este resentimiento, sería una acción
mucho mejor que no realizar el acto supuestamente violento. Un ejemplo de esto está en el Mahabharata - allí está la historia de Tuladhara, el carnicero, a quien un sabio acudió, a instancias de su guru, para recibir instrucciones de él. Un cirujano que opera, un carnicero que mata, un científico que sacrifica a sus animales, todos ejercen violencia, pero con la diferencia de que no hay resentimiento en ellos, u odio, sin ganas de matar y de esa manera, es un himsa menor que el ahimsã del hombre cobarde o frustrado. Se debe dar mucha atención a esto, ya que este hecho particular es de gran importancia en el Yogaterapia.

En general, los yamas y niyamas son tratados como votos religiosos o éticos. Su importancia psicofisiológica rara vez se demuestra, incluso en la literatura llamada yogin. El Yoga no está tan relacionado con la reforma social como con la reforma personal.
Para el Yoga, fue el hombre quien formó la sociedad; Si el hombre, la unidad de la sociedad, se reorientara y rehabilitara adecuadamente, la sociedad se reformaría automáticamente. Los yamas y niyamas del Yoga, por lo tanto, no fueron traídos como preceptos de un mero código moral de conducta, sino como instrucciones prácticas para obtener el más alto grado de salud psicológica. La actitud es más parecida a la de un entrenador físico que al de un moralista. El enfoque está en línea con el de cualquier psicólogo clínico de hoy.

Los Hatha Yogins parecen haber abordado el problema desde un punto de vista neurofisiológico. Lo estudiaron desde el aspecto de las reacciones tónicas que están involucradas en una variación a largo plazo en la determinación del comportamiento. La forma en que se abordaron estas reacciones, para corregir todo el proceso, fue un poco diferente. A pesar de que el procedimiento fue largo y quizás un poco agotador, según ellos fue una forma más segura. Hubo consenso entre ellos de que, hasta que el proceso se hiciera efectivo, se deberían proporcionar algunas salvaguardas. En ese sentido, parecen haber insistido en la segregación de sădhaka (el aspirante) de la sociedad como medida inicial. ¡Debería recurrir a un matha o claustro, lejos de la enloquecedora multitud! Y ese claustro debería establecerse en un lugar donde había un príncipe regente fuerte y benevolente, donde las personas eran religiosas y orientadas hacia el bien común y donde la atmósfera era pura y sin molestias, libre de insectos y otras plagas. Justo allí, el sadhaka se aconsejado a permanecer solo, es decir, mantenerse a salvo de conflictos personales de intereses accidentales. Todo esto demuestra cuánto se preocupaba el clero por crear un cierre emocional, con el fin de garantizar los máximos efectos, incluso en el campo de las prácticas iniciales de Yoga. Por lo tanto, Hatha Yoga parece haber estado dirigido a personas que prácticamente habían renunciado al mundo, al menos por un tiempo.

Patanjali, sin embargo, parece haber considerado al hombre común en la sociedad. Para asegurar una atmósfera y una disposición mental apropiada para las prácticas yogins que seguirían, Patañjali o Astănga Yoga, defiende la observancia de los yamas y niyamas. Es necesario formar conscientemente hábitos que despejen el camino hacia el estado final de conciencia expandida objetivada por el Yoga.

Al abogar por el método de cultivar estos hábitos, Patañjali establece una diferencia entre los efectos de los conflictos emocionales conscientes y los inconscientes. Es en el campo de los conflictos emocionales conscientes que Patanjali parece defender la observancia de yamas y niyamas como remedio. Para efectos sobre conflictos inconscientes o subconscientes, recomienda āsanas y prānāyāma, que se tratarán en el próximo capítulo.

En la actualidad, estos votos pueden parecer un poco duros y severos. Algunas personas incluso pueden encontrarlos perjudiciales para la salud mental y física. En particular, algunos miembros de la llamada escuela freudiana pueden considerarlos como meros procesos inhibitorios, cargados de grandes peligros. La observancia del celibato, en particular, ha sido criticada tanto por psiquiatras como por médicos. Algunos funcionarios conocidos tienen opiniones contradictorias sobre el tema de la continencia y sus resultados. Si bien hay algunos que creen que las glándulas sexuales están afectadas por un celibato prolongado, hay muchos otros que sostienen que la continencia positiva es muy compatible con la salud y que las glándulas sexuales son como el sudor y las glándulas lagrimales, que no se atrofian por desuso. No es nuestro propósito entrar en esta controversia, pero se mencionará el punto de vista yogin.

Para el Yoga, todo el tema del sexo se complica innecesariamente por personas que, en un estado de intoxicación hormonal, hacen malabares con los valores. No hay mucho que decir sobre el llamado atractivo del cuerpo del sexo opuesto. Sin embargo, incluso los objetos más indiferentes pueden ser transformados por la mente en los estímulos sexuales más poderosos. Los poetas y artistas, con sus técnicas sugerentes, agregaron más especias.Como dice Claude Bragdon, en Yoga for You: "En el hombre, las baterías sexuales están tan sobrecargadas y estimuladas artificialmente, tan intenso el placer de la cópula, que rompe el ritmo de la naturaleza, creando una condición de cosas diferentes a todo lo que existe en el mundo animal, donde no hay ningún problema sexual. Con el avance de lo que se llama civilización, este problema se agudiza cada vez más. Los estados emocionales anormales, causados por el orgullo, el miedo, la vergüenza, la frustración, junto con la sobrevaloración de la sexualidad, el alcohol, la dieta complementaria y altamente procesada pueden conducir a excesos que, con la vergüenza secreta que los acompaña, la hipocresía, los celos y los resentimientos tienen el efecto de dividir profundamente la personalidad, haciendo imposible la unidad del ser, necesaria para una vida normal, sana y feliz, necesaria para la práctica del Yoga. A diferencia de los animales más evolucionados, el hombre no conoce períodos de continencia, excepto los impuestos por la falta de oportunidades. El exceso de su potencia sexual, que según la antigua y secreta enseñanza en la que se basa el Yoga, se utiliza principalmente para su propia evolución superior, para la auto gratificación. Debido a que el embarazo y la maternidad interfieren con su placer sexual, descubrió ingeniosos medios mecánicos y químicos que evitan la fertilización, sin que el autocontrol desempeñe ningún papel en el control de la natalidad ".

El Yoga denomina la continencia absoluta el mahāvrata, un gran voto, que solo está destinado a aquellos tīvrasamvegins, los entusiastas fuertes y desapasionados, que tienen la práctica mental necesaria para esto. Para los demás, citando nuevamente a Claude Bragdon:

"No se recomienda la continencia absoluta, porque el deseo sexual, si está estrictamente restringido, se dirigirá a otros canales y se volverá más peligroso que si se satisface de forma natural. El objetivo no es suprimir la sexualidad, esa fuente creativa de vida, sino someterla y controlarla, para dirigirla hacia arriba, hacia la cámara matrimonial, en el cerebro. Por lo tanto, extienda los períodos entre indulgencias, evite la carne y el alcohol, nunca piense en asuntos sexuales, excepto durante el acto mismo, y siempre que un deseo, idea o imagen de lujuria penetre en la mente, déjelo a un lado una vez. Reconozca que todos los pensamientos impuros son parte de esta personalidad subsidiaria que gobierna los órganos sexuales, cuya intención es solo y argumentará para gratificarse e intentar, de esta manera, coaccionarlo. Decídase a ser el señor de su propio hogar"

El matrimonio debe conducir al amor y el afecto y no al libertinaje. Los antiguos afirmaban que había más placer y felicidad en los intercambios afectivos y amorosos entre marido y mujer, en el juego del amor controlado e inocente, que en la cópula misma. Este afecto y amor llenaría los corazones de la pareja con una satisfacción constante e impregnarían a toda la familia, mientras que los placeres de la cópula solo conducirían a una satisfacción temporal, pero sin evitar o ser privados de resentimientos, sospechas y odio, en ocasiones.

Una vez más, debe repetirse que estos votos no son meras resoluciones emocionales elevadas. No deben adoptarse en el calor de la emoción, solo después de una convicción intelectual de su valor y su ayuda para lograr el objetivo deseado. Habrá tentaciones. Surgirán conflictos turbulentos aquí y allá, entre las convicciones intelectuales por un lado e impulsos emocionales por el otro. En estas ocasiones, Patañjali propone sacar el viento de las velas de estas dinámicas emocionales, utilizando prati-pakshabhāvanam, es decir, sugiriendo persistentemente una tercera salida, un camino de indiferencia, vitarkabādhane pratipakşabhāvanam (PYS - II-33), Esto no significa presentar siempre una sugerencia opuesta, ya que algunas personas prefieren interpretar este aforismo. El practicante no puede forzarse de inmediato a amar a una persona a la que está intensamente inclinado a odiar. Aun así, como señaló el gran filósofo Spinoza: "Todo odio, tal vez tiembla ante el amor, puede superarse más fácilmente por el amor que por el odio, porque el odio se alimenta del sentimiento que se le devuelve. Odias y, de hecho, admites tu propia inferioridad. Nadie odia a un enemigo que confía en dominar.
El odio ganado por el amor produce felicidad ". Aún así, incluso después de todo lo que se ha dicho, normalmente, no se puede esperar que una persona devuelva el amor al odio o convierta un sentimiento de odio en amor de la noche a la mañana. Además de tener un éxito cuestionable, el intento en sí mismo se sumaría al problema. Sin embargo, incluso si el practicante no puede transformar su odio en amor, al menos puede cuestionarse sobre la conveniencia de odiar y si esto puede aportar alguna contribución a sus altas metas deseadas. La respuesta, por supuesto, sería negativa. Del mismo modo, la tentación puede repetirse repetidamente. La mejor manera de enfrentarlo es recurrir a este auto cuestionamiento. Esta es también la forma en que Vyasa interpreta este aforismo. El alivio que se obtiene de esta manera es inmenso, ya que el hombre no es del todo irracional.

Freud puede no haber sido muy original al formular su teoría sobre los dos instintos, eros y thanatos, pero ciertamente conlleva un nuevo significado, cuando se considera antecedentes de sus escritos anteriores. Su primera revelación tremenda fue que todos viven una vida más allá de su control. Mostró cómo los impulsos inconscientes, miedos y deseos ocultos en las profundidades, en los oscuros recovecos de la mente humana, de hecho influyeron y dirigieron nuestras acciones conscientes. También mostró cómo el hombre constantemente buscaba racionalizar sus propias acciones y opiniones que, de hecho, le fueron impuestos y determinados por los procesos inconscientes de su mente; justificó racionalmente una conducta nacida de dinámicas inconscientes. Dentro de esa vista, seguramente, ambos instintos son innovadores.

Por lo tanto, los descubrimientos de Freud ayudan al practicante a comprender mejor el significado integral de términos como: prasupta (dormido), vicchinna (interceptado), tanu (moderado e ineficaz) y udāra (libre o sin restricciones), tal como se aplica a kleśas en Yoga, principalmente raga y dveșa (amor y odio). Se reconoció que el hombre común (sāmsărika) solo podía manifestar dos estados de klesas, es decir, vicchinna (interceptada) y udăra (libre). Si no hubiera barreras (físicas o psicológicas), los kleśas encontrarían la libre expresión (udāra). Sin embargo, los primeros comentaristas de los Yoga Sutras de Patañjali afirmaron que la intercepción (vicchinnatā) solo se debió a un factor temporal favorable. Por lo tanto, se dijo que si un hombre amaba a cierta mujer, no significaba que estuviera cansado de otra mujer, sino que temporalmente, sus sentimientos encontraban expresión completa en un caso, debido a algunos factores favorables ; él podría manifestar los mismos sentimientos hacia la otra mujer, en otras circunstancias favorables, en una fecha futura. Ahora, esto parece ser una explicación muy distorsionada de lo que es la intercepción o vicchinnată y no conlleva toda la importancia del término kleśa, cuyo significado literal es dolor o irritación. Si uno entiende, sin embargo, el concepto freudiano de ambivalencia y trabajo de problemas emocionales no resueltos en el subconsciente, se entenderá por qué los antiguos sabios consideraron que estas propensiones eran realmente dolorosas (klista). Solo en los yogins, estas kleśas eran débiles e ineficaces (tanu), ya que su peligro había sido neutralizado por las largas prácticas yogins.
Por lo tanto, dejaron de ser un problema para los yogins, pero todavía estaban allí y tenían, al menos, el valor de una molestia.

Para la erradicación completa de los kleśas, para liberarse completamente de todas estas influencias emocionales, su semilla debe ser quemada. Esta semilla, según el Yoga, se encuentra en la I-Persona, asmitā. El Dr. Burrow, en el libro Neurosis of Man, demostró admirablemente cómo I-Persona se hace responsable de los procesos dicotómicos, que se abordarán en el capítulo V.

Sin embargo, la I-Persona hace mucho tiempo dejó de ser un mero problema psicológico; la perspectiva habitual, a lo largo de los siglos, según lo explica el Dr. Burrow, ha embriagado completamente los sentidos; la persistencia prolongada y continua de este estado ya lo ha convertido en una entidad orgánica, un patrón estructural tribal, un factor biológico con una base neural separada y su propio sustrato fisiológico. A menos que esto sea atacado y corregido, los conflictos del hombre seguirán y seguirán.

Como ya se indicó, el Yoga tiene una doble técnica para atacar este problema, en ambos frentes, físico y psicológico. Naturalmente, el proceso de deshacer lo que se construyó a lo largo de los siglos lleva mucho tiempo. Como lo expresa Vasishtha: "Oh Rāma, el estado habitual de esta vida mundana, adquirida a través de cientos de vidas pasadas, el nunca puede ser eliminado sin una práctica prolongada de tratar de deshacerlo". (Yoga Vāsishtha).
Los antiguos yogins, por lo tanto, formularon un código de comportamiento para sādhakas que los ayudaría a protegerse de la mejor manera posible contra la agitación mental. El proceso se llama cittaprasādana (limpieza, limpieza mental). Además yamas y niyamas, el Yoga recomienda otro procedimiento, conocido como maitryādibhāvanā (sugerencias persistentes diseñadas para promover la amistad). Maitryādibhāvanā requiere evitar los celos, la falta de respeto, la envidia y la ira, todos los cuales son sentimientos destructivos. Un sentimiento intencional de amistad (maitrī) hacia aquellos que se inclinan a faltar el respeto, sentimiento de alegría y placer (muditä) en la compañía por faltar el respeto, a aquellos que de otra manera serían envidiados (todas estas actitudes pueden ser traducidas por un término: sentimiento de compañía) y finalmente, quizás haya quienes no puedan ser tolerados de ninguna manera, debido a su naturaleza muy mala e irritante, en relación con la cual el practicante debe
cultivar un sentimiento de indiferencia (upeksha) y evitar su compañía a toda costa.

Aunque no se pueden esperar resultados maravillosos de cambio de personalidad con estas actitudes, sin un cambio proporcional en el sustrato fisiológico, sin embargo, después de todo lo dicho, también es cierto que ningún ejercicio físico podría contribuir a la armonía si se realiza en un estado de agitación emocional. Por lo tanto, es necesario llevar a cabo el intento de calmar la mente y mantenerla así, tratando de cultivar ciertas actitudes en la vida. Al menos, uno puede controlar los elementos conscientes de los conflictos emocionales y, gradualmente, prevenir su aparición, a través de esfuerzos persistentes en esta dirección.

Uno de los principios fundamentales del Yoga es que el comportamiento ayuda al desarrollo del patrón estructural, tanto como el patrón estructural dirige los procesos de comportamiento.
Además, la influencia de La mente en el cuerpo es quizás mucho más grande que el cuerpo en la mente. Por eso el Yoga pone especial énfasis en cultivar las actitudes psicológicas correctas.